Barcelona ha aprobado en el pleno municipal de enero una proposición de ERC para impulsar la creación de un préstamo público destinado a financiar la entrada de la primera vivienda, una medida que ha contado con el apoyo del PSC y BComú, las abstenciones de Junts y Vox, y el voto en contra del PP.
La propuesta, a desarrollar junto al Institut Català de Finances (ICF), implica la adaptación de los créditos Vivienda, Emancipación a la realidad del mercado inmobiliario barcelonés.
Este préstamo facilitará la financiación del 20% del importe que los bancos no financian con las hipotecas, con un límite de 80.000 euros por crédito, que se comenzará a pagar en finalizar la hipoteca y sin intereses.
La iniciativa también prevé garantías de protección contra la especulación, como establecer la condición obligatoria de vivienda habitual y la conversión de estas viviendas a protegidas, bajo régimen de propiedad.
Evitar la expulsión de vecinos
La líder de ERC, Elisenda Alamany, ha recordado que "Barcelona está expulsando a sus vecinos y vecinas" ante la crisis de vivienda, y ha incidido en que el pago de la entrada supone "un gran muro" para muchos barceloneses.
El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, ha defendido la medida impulsada por los republicanos, y se ha posicionado favorablemente a una mayor "promoción, regulación y mecanismos fiscales y financieros" para facilitar el acceso a la vivienda en la ciudad.
"Vacía de ideas propias"
Carme Lleó, regidora de Junts, ha afirmado que se trata de una “iniciativa vacía de ideas propias”, y ha lamentado que la propuesta “no aporte ningún cambio a lo que ya se está haciendo”.
Víctor Martí, concejal del PP, ha tachado la medida de "peaje ideológico" debido a la obligatoriedad de reconvertir las viviendas en protegidas tras su adquisición.
Liberto Senderos (Vox) ha calificado la propuesta de "incoherente" por su carácter "intervencionista".
