El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en la conferencia en Foment, con la periodista Glòria Marín
Collboni ofrece Barcelona como una "ciudad segura y estable" y pide que "el metro llegue a Mataró y Castelldefels"
El alcalde asegura que pese a liderar un "gobierno en minoría", la transformación de la capital catalana es equiparable a la operación que se llevó a cabo en los Juegos del 92 y defiende, en la sede de Foment, "la intervención pública" en el mercado de la vivienda para garantizar el "derecho a quedarse"
La geopolítica está en el centro de cualquier debate político y económico. En un contexto de guerra en Irán, con muchos países implicados, la ciudad de Barcelona "es segura y estable". Es lo que ofrece el alcalde Jaume Collboni, con la idea de atraer proyectos y consolidar una posición de liderazgo en diversos sectores. Collboni, en una intervención en la sede de Foment, organizada por Rethink Barcelona, ha insistido en que están en marcha "proyectos de crecimiento económico", después de años en lo que esa posibilidad se había cuestionado.
Y un proyecto concreto, sin perderlo de vista, debería ser, a su juicio, "llevar el metro a Mataró y Castelldefels".
Hay crecimiento económico, ha incidido el alcalde, con la construcción o ampliación de infraestructuras y de equipamientos, con los planes de transformación de la estación de la Sagrera o de Sants, con promociones de vivienda. La ciudad ha recibido, en lo que va de año, un 20% más de inversiones respecto a 2025. Collboni ha incidido en que la transformación de la ciudad es equivalente a la operación que se llevó a cabo con los Juegos Olímpicos de 1992.
La ciudad de los cinco millones
Pero, ¿es suficiente? En un diálogo con la periodista Glòria Marín, en la sede de Foment, Collboni ha admitido que se han quedado cuestiones sin resolver. En una intervención inicial, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha reprochado al alcalde que no se pudiera modificar la medida de la reserva del 30% de vivienda pública en las promociones inmobiliarias. "No hay grúas en la ciudad", ha clamado el presidente de la patronal.
Collboni ha señalado que no se ha podido encontrar una mayoría suficiente. "De momento no la tenemos". Eso ha impedido, en la ciudad de Barcelona, que la inversión privada haya acudido de forma intensa. Pero hay operaciones en marcha, y la intención es ofrecer, a través de las distintas promociones, unas "mil viviendas al año".
Josep Sánchez Llibre, el presidente de Foment del Treball
El alcalde, que en el mismo auditorio de Foment poco después del inicio de su mandato abogó por una Gran Barcelona metropolitana, a partir de una expansión de la AMB, ha insistido en que de cara al exterior "lo que cuenta es hablar de una gran ciudad metropolitana de cinco millones de habitantes". Eso implica un cambio institucional, que, por ahora, los alcaldes metropolitanos no han acabado de compartir.
La obsesión de Collboni, a punto de iniciar el último año de mandato, es que la ciudad no se divida en dos, que no haya "dos velocidades", y para ello ha reclamado la posibilidad de "intervenir el mercado inmobiliario, no dejarlo todo al mercado", con el énfasis en el "derecho a quedarse". Según Collboni, "no nos podemos resignar a que se diga que hay que salir de la ciudad, que las cosas son como son".
Con presupuestos
En su intervención, Collboni no se ha movido de su apuesta por abolir los pisos turísticos, y ha reivindicado un turismo "sostenible", que tenga tres pilares: "defiendo los tres tercios, el turismo familiar, el cultural y el de negocios".
Pero consciente de que el sector económico pide mucho más a la ciudad, Collboni ha señalado que gobierna "en minoría", y ha pedido, a las puertas de un nuevo periodo electoral, un "apoyo más amplio", para gobernar con más holgura. Pese a eso, "este gobierno en minoría ha llegado a acuerdos, hacia la izquierda y hacia el centro-derecha", en referencia a ERC y a Junts per Catalunya.
Y en un alarde casi electoral, el alcalde ha afirmado que es el "único" que tiene presupuestos, aunque ha admitido que es gracias a la herramienta institucional que tienen los ayuntamientos, a través de una moción de confianza.