Bloques en Barcelona en una imagen de archivo
Collboni fija el objetivo de superar las 1.000 viviendas en 2027
El alcalde defiende una estrategia basada en más construcción pública, eliminación de pisos turísticos y regulación del alquiler para frenar la crisis de acceso a la vivienda
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Más vivienda en 2027. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha situado la vivienda como uno de los ejes centrales de su política municipal durante una entrevista en betevé. Durante su intervención, ha defendido un incremento sostenido de la construcción de vivienda pública y ha marcado como objetivo alcanzar y superar los 1.000 pisos anuales en 2027.
De 500 a más de 1.000 viviendas al año
Collboni ha explicado que el Ayuntamiento ha elevado progresivamente su capacidad de promoción pública. Ha recordado que hace tres años la ciudad construía unas 500 viviendas al año y que el objetivo es duplicar esa cifra.
“Nuestro objetivo es pasar de construir unas 500 viviendas al año a construir 1.000 en 2027”, ha señalado el alcalde, quien ha avanzado que la tendencia ya apunta a ese incremento. “El año que viene estaremos construyendo más de 1.000 viviendas”, ha añadido.
Miles de pisos en construcción y suelo disponible
El alcalde ha detallado el volumen actual de actividad en materia residencial. Según ha explicado, el Ayuntamiento ha entregado ya 2.000 viviendas en este mandato y prevé alcanzar las 3.000 de protección oficial y alquiler asequible.
Imagen de archivo de un bloque de viviendas
En paralelo, ha indicado que hay 5.000 viviendas en construcción y suelo preparado para levantar hasta 10.000 más. “Hemos preparado suelo para construir 10.000 más”, ha afirmado, en referencia a la planificación urbanística en marcha.
El fin de los pisos turísticos en 2028
Uno de los elementos clave de la estrategia de vivienda es la eliminación progresiva de los pisos turísticos. Collboni ha reiterado que en 2028 no se renovarán las licencias de este tipo de alojamientos.
Según ha explicado, esta medida permitirá que “10.000 viviendas vuelvan a tener uso residencial”, lo que considera un cambio estructural en la oferta de vivienda de la ciudad.
El derecho a quedarse en Barcelona y el control del alquiler
El alcalde ha vinculado directamente la política de vivienda con lo que ha definido como el “derecho a quedarse en Barcelona”, especialmente en un contexto de presión sobre los precios del alquiler.
Collboni ha defendido la regulación del mercado y ha asegurado que ha contribuido a frenar las subidas. “Hoy la subida de precios se ha detenido y ha bajado un poco”, ha afirmado, situando el alquiler medio en torno a los 1.100 euros mensuales.
Más oferta para responder a la crisis habitacional
El alcalde ha reconocido que el problema de acceso a la vivienda afecta no solo a los sectores más vulnerables, sino también a clases medias y familias trabajadoras. “Muchas familias, muchos jóvenes, incluso con ingresos estables, no pueden pagar un alquiler o una hipoteca”, ha admitido.
Viviendas en Barcelona
En este sentido, ha insistido en que la solución pasa por combinar regulación y aumento de oferta, además de atraer actividad económica de mayor valor añadido para mejorar los salarios.
Nuevos desarrollos urbanos y suelo en la ciudad
Collboni ha defendido que Barcelona aún tiene capacidad de crecimiento urbano en zonas como La Sagrera o La Marina. También ha destacado la necesidad de “pasar el rastrillo” para detectar suelo disponible en el centro de la ciudad.
El alcalde ha concluido que la crisis de vivienda requiere múltiples herramientas. Ha defendido la combinación de construcción pública, movilización de suelo, regulación del mercado y colaboración con el sector privado.
“El problema de la vivienda no tiene una solución mágica”, ha resumido, defendiendo una estrategia continuada para aumentar la oferta y garantizar el acceso a la vivienda en la ciudad.