El líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera
El PP celebra que el Plan de Usos de Ciutat Vella de Barcelona prohíba nuevas tiendas de cannabis
Pese a valorar positivamente esta incorporación, Sirera ha lamentado que el gobierno municipal no aceptara otras medidas planteadas por el PP relacionadas con los supermercados abiertos las 24 horas
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El presidente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha celebrado este miércoles que el nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella incluya la prohibición de abrir nuevas tiendas de cannabis y productos derivados en el distrito.
En un comunicado, el dirigente popular ha asegurado que “era imprescindible poner freno a la proliferación de este tipo de establecimientos” en el centro histórico de la ciudad.
Críticas por el rechazo a otras propuestas
Pese a valorar positivamente esta incorporación, Sirera ha lamentado que el gobierno municipal no aceptara otras medidas planteadas por el PP relacionadas con los supermercados abiertos las 24 horas y la exigencia de una doble licencia para la venta de alcohol.
Un supermercado 24 horas en Barcelona
Según el líder popular, estas propuestas también eran necesarias para combatir algunos de los problemas que afectan al tejido comercial de Ciutat Vella.
El PP considera que el plan “llega tarde”
Sirera ha criticado además que el nuevo Plan de Usos sea una herramienta que, a su juicio, “llega tarde y vuelve a quedarse corta para resolver los problemas estructurales del tejido comercial dentro del centro histórico de la ciudad”.
En este sentido, ha señalado que el distrito acumula “más de 20 años” de planes parciales que, según afirma, no han conseguido solucionar problemas como la degradación comercial o la saturación de determinados negocios.
Preocupación por el impacto de las obras en La Rambla
El dirigente del PP también ha cargado contra la regulación prevista en el entorno de La Rambla, coincidiendo con las obras de remodelación del paseo.
Sirera considera que las limitaciones para abrir nuevos negocios pueden terminar provocando un aumento de locales vacíos y “un paseo lleno de persianas bajadas”.