El Distrito 11 de Barcelona genera un mar de razonables dudas. La iniciativa, impulsada por el gobierno municipal como una herramienta de cooperación internacional para facilitar la ayuda humanitaria a ciudades palestinas, supone una inversión millonaria y una colaboración permanente con entidades polémicas.
Su modelo de gobernanza --en el que una exconcejal de los comunes juega un papel principal y cuenta con una elevada retribución--, y la implicación de trabajadores municipales, también han sido cuestiones que han generado recelos sobre esta estrategia municipal.
'Modelo Sarajevo'
El establecimiento de un Distrito 11 no es una novedad en Barcelona. En 1995, el exalcalde Pasqual Maragall ya utilizó este recurso para contribuir a la recuperación de Sarajevo, que sufrió un sitio de casi cuatro años en el que el Ejército Popular Yugoslavo y la fuerza militar serbobosnia mantuvieron atrapadas a unas 350.000 personas en la ciudad.
La solidaridad barcelonesa trascendió de la capital y alcanzó a la población civil de otros puntos de Bosnia y Herzegovina en el marco de la Guerra de los Balcanes, un conflicto que se cobró más de 130.000 vidas.
El Ejecutivo local de Jaume Collboni ha rescatado el modelo utilizado hace más de 30 años, pero también ha recuperado a un nombre de máxima confianza del exalcalde socialista.
Manel Vila, enviado de Maragall a la capital bosnia para coordinar la cooperación durante el sitio de 1992 a 1996 y gerente del también llamado Distrito Sarajevo entre 1995 y 1999, lidera ahora el Comité Asesor del Distrito 11.
La segunda teniente de alcalde, Maria Eugènia Gay, asume la dirección política como concejal del Distrito, responsabilizándose de las prioridades estratégicas y del alineamiento con las políticas municipales de cooperación y acción internacional.
Laura Pérez, 'rescatada'
Los comunes ocupan un puesto central en esta estrategia. Laura Pérez, concejal de la formación en la ciudad entre 2015 y 2023, es la gerente del Distrito 11.
Laura Pérez, gerente del Distrito 11
La exedil de Ada Colau es la responsable de impulsar, coordinar y dar continuidad a la acción operativa del programa, articulando los proyectos y garantizando la conexión con las áreas municipales y los actores participantes en estas iniciativas. Este desempeño está ligado a una retribución que roza los 100.000 euros.
En respuesta a una pregunta registrada por el Grupo Municipal Popular, el Ayuntamiento señaló que el Distrito 11 también cuenta con dos técnicos de gestión, así como que se adjudicó un contrato menor para articular el diseño de la composición y el funcionamiento del Comité Asesor y de los grupos de trabajo.
A todo ello se suman 192 empleados municipales que trabajarán en el Distrito 11, pudiendo dedicar hasta cuatro horas al mes de su jornada laboral ordinaria a realizar intercambios con ciudades palestinas, revisar documentación o celebrar sesiones de trabajo.
Proyectos
El consistorio barcelonés, que ha dedicado 1,5 millones de euros al Distrito 11 para este año, tiene proyectos activos de cooperación urbana en Ramala, Belén y Gaza, destinados al desarrollo urbanístico, la recuperación social y económica y la planificación territorial respectivamente. En los dos últimos casos, el Ayuntamiento trabaja con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y con UN-Habitat.
La administración barcelonesa, además, ha firmado un memorándum de entendimiento con la Asociación de Autoridades Locales de Palestina (APLA) para el impulso de proyectos de cooperación municipal en Cisjordania. El programa, según informó el consistorio, contará con una subvención municipal directa "excepcional" de 150.000 euros.
Desarrollo de un proyecto en Ramala
En el ámbito de acción humanitaria, el Ayuntamiento mantiene iniciativas de atención médica y educativa en la Franja de Gaza y en Jordania, colaborando con la oenegé UNRWA. Fuentes municipales recuerdan que Barcelona ha doblado su aportación económica a esta organización, pasando de los 200.000 euros iniciales a 400.000 euros.
En los últimos años, UNRWA ha estado en el foco mediático internacional tras la investigación de la ONU a 19 empleados acusados por Israel en los ataques del 7 de octubre de 2023.
El caso de Fateh Sharif también puso a la ONG bajo la sombra de la sospecha. Aunque la propia entidad ya lo había investigado, el que fuera líder de Hamás en el Líbano ejerció como "jefe de la asociación de maestros de UNRWA" en este país, tal y como denunció el gobierno israelí en 2024.
Promoción del movimiento BDS
El citado Comité Asesor liderado por Manel Vila se compone de 40 entidades y colectivos, entre los que, según informó el consistorio, se encuentran la Comunitat Palestina de Catalunya y Lafede.
La asociación de palestinos residentes en territorio catalán forma parte de Prou Complicitat amb Israel, una coalición vinculada al movimiento BDS (Boycott, Divestment and Sanctions) cuyos esfuerzos se centran en el sabotaje permanente y absoluto a Israel, incluso a iniciativas impulsadas por la población civil. Lafede también ha apoyado estos posicionamientos públicamente.
No hay que salir de Barcelona para encontrar víctimas de esta persecución. El pasado mes de enero, el Cine Maldà canceló la celebración del Seret Israeli Film Festival tras recibir amenazas de colectivos propalestinos agrupados en la citada coalición.
Al boicot a Israel se han sumado, también, otras entidades que forman parte del Comité Asesor, como Novact o el Consell de la Juventut de Barcelona.
"Estrategia ideológica y propagandística"
Desde el PP aseguran que el Distrito 11 responde a una estrategia puramente "ideológica y propagandística, muy alejada de las verdaderas prioridades que hoy tienen los barceloneses".
Así lo afirma el líder de su grupo municipal, Daniel Sirera, quien señala que "mientras Collboni destina 1,5 millones de euros a este distrito ficticio, más de 2.000 personas duermen en la calle, cerca del 17% de los barceloneses está en riesgo de pobreza o exclusión social y casi la mitad de las solicitudes para acceder a una escuela infantil pública quedan sin plaza".
"Estas son las necesidades reales de Barcelona, no seguir gastando dinero público en flotillas con destino a Gaza, en el denominado Distrito 11 o en la organización de un partido Catalunya-Palestina con un coste estimado de 600.000 euros", asegura el edil popular.
"Gasto injustificable"
Desde la formación recuerdan que el gobierno municipal ha incorporado a la exedil de BComú, Laura Pérez, como gerente del Distrito 11 con una retribución cercana a los 100.000 euros anuales.
"Si sumamos el conjunto de recursos destinados al Distrito 11 y a todas las iniciativas vinculadas a este proyecto, el coste supera ampliamente los tres millones de euros. Es un gasto injustificable cuando la ciudad tiene problemas mucho más urgentes que atender", apunta el regidor.
Daniel Sirera, edil del PP en Barcelona
El concejal popular, además, reclama que el Ejecutivo local haga público el coste total que el Ayuntamiento ha destinado al apoyo de la Flotilla.
"Por el momento solo conocemos la concesión de una subvención extraordinaria de 25.000 euros a la entidad Intersindical Alternativa de Catalunya para la organización de la concentración de apoyo a la Global Sumud Flotilla. Los barceloneses tienen derecho a conocer cuánto dinero público se ha destinado realmente a este tipo de actuaciones", sentencia Sirera.
