El Ayuntamiento de Barcelona y la Federació de Veïns han firmado este jueves, 23 de julio, un protocolo de relación institucional para compartir información, coordinar esfuerzos e impulsar acciones orientadas a mejorar la calidad de vida en los barrios.
El objetivo, ha afirmado el consistorio en un comunicado, es reforzar los canales de diálogo, coordinación e interlocución entre el gobierno municipal y el tejido vecinal de la ciudad.
Reuniones periódicas
El acuerdo de colaboración, suscrito por la teniente de alcalde Maria Eugènia Gay y representantes de la entidad, prevé la celebración de reuniones periódicas para abordar cuestiones relacionadas con el espacio público, el civismo y la convivencia, el turismo y la participación ciudadana.
Asimismo, el Ayuntamiento y la Federació se comprometen a trabajar conjuntamente para detectar necesidades, anticipar problemáticas y ofrecer respuestas más ajustadas a la realidad de cada territorio.
Una Barcelona 'cohesionada'
Para el ayuntamiento, esta colaboración con las entidades vecinales contribuye a construir una Barcelona "más cohesionada y participativa".
Este nuevo espacio de relación institucional se plantea como un marco abierto a futuras actualizaciones en función de las necesidades de la ciudad y de los ámbitos de trabajo.
El movimiento vecinal
La Federació de Veïns nació como respuesta a la voluntad de diversas asociaciones y colectivos vecinales de reforzar la coordinación y construir una voz común ante los retos sociales, urbanos y comunitarios que afectan a los barrios de la ciudad y su área metropolitana.
En su web, la federación explica que las entidades que la forman defienden los derechos del vecindario y promueven ciudades más justas, inclusivas y cohesionadas.
