Pisarello en una imagen de archivo

Pisarello en una imagen de archivo EFE

Información municipal

Los nefastos resultados del barómetro condicionan la estrategia de Pisarello en Barcelona

“Me preocupa que nos quieren vender una ciudad con menos turistas, pero todos ricos”, dice el alcaldable de BComú

Más: Así funciona Pisarello, el “tribuno indignado” que quiere ser alcalde

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

El candidato de los comunes a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, no las tiene todas consigo.

El último barómetro no lo deja en buen lugar: el grado de conocimiento que de él tiene la ciudadanía (un 53,7% no lo conoce) es menor, por ejemplo, que el del candidato popular, Daniel Sirera.

Y está en cuarta posición en valoración, tras la republicana Elisenda Alemany, el alcalde Jaume Collboni y el candidato de Junts, Jordi Martí Galbis, pese a que éste es desconocido para el 80% de la población.

Pero lo más destacado es la caída en picado de los comunes: de unos resultados en 2023 en que las huestes de Ada Colau obtuvieron el 11,9% de los votos, la intención en estos momentos es del 4,7%, un batacazo considerable.

Sus principales rivales en votos, socialistas y ERC, pasan del 11,9 al 13 y del 6,8 al 11,1% respectivamente. Ello pone de los nervios a los comunes, que han de ponerse las pilas para no caer en la irrelevancia.

Pisarello en una imagen de archivo

Pisarello en una imagen de archivo EFE

Los temas estrella

El barómetro ha servido para que Pisarello tome nota de las preferencias: la encuesta revela que los principales problemas de los barceloneses son el acceso a la vivienda, la inseguridad, los problemas asociados a la inmigración y el turismo.

Y esos son los temas que Pisarello se ha dedicado a comentar las últimas semanas.

En realidad, la vivienda es el tema estrella de BeC. Pisarello ha publicitado un encuentro con “arquitectos y urbanistas para entender cómo se ha construido Barcelona y pensar la ciudad del futuro”.

El revés a una ley polémica

En el tema de vivienda, no obstante, el Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) alertaba de aspectos no constitucionales de la ley contra las compras especulativas, que el president Salvador Illa tuvo que llevar al Parlament presionado por los comunes.

El candidato a liderar BComú, Gerardo Pisarello, junto a su número dos, Carolina Recio

El candidato a liderar BComú, Gerardo Pisarello, junto a su número dos, Carolina Recio EUROPA PRESS

El notorio revés no impide a Pisarello sacar pecho y mantener el pulso por defender la norma.

“El dictamen del CGE ha sido muy celebrado por la patronal inmobiliaria. No podemos dejar que esta ley se pierda”, argumenta el cabeza de lista de Barcelona en Comú (BeC), en una entrevista concedida a la agencia Efe y publicitada por el partido entre las bases.

Contra el sistema se vive mejor

En las redes, añadió que el CGE “ignora el contexto de especulación rampante y de emergencia habitacional que justifica la limitación de compras especulativas. Defenderemos el autogobierno de Catalunya para garantizar el derecho a la vivienda y un urbanismo social”.

El candidato ya tiene, pues, una ley de la que convertirse en paladín para marcar perfil propio. Cualquier revés judicial es presentado por los comunes como un gran éxito: si el stablishment lo critica, quiere decir que es útil y revolucionario, es el mensaje oculto en esta táctica. O, en otras palabras, contra el sistema se vive políticamente mejor.

Pisarello en una imagen de archivo

Pisarello en una imagen de archivo EFE

No a los turistas ricos

Sobre el turismo, reniega de la estrategia del PSC, insiste en que “la Barcelona que queremos no es una postal para vender”.

A la militancia, Pisarello envió el primer episodio de su propio poadcast Propera Parada, conducido por él mismo, en el que conversa con el ilustrador La Calva Tatuada.

Este asegura que incluso el alcalde de Atenas dice que no quiere parecerse a Barcelona porque “es la ciudad más masificada del mundo”. Responde Pisarello en la conversación que “a mí hay una cosa que me preocupa: nos quieren vender un Barcelona con menos turistas, pero todos ricos. No es que estemos en contra de que vengan a visitarnos. Lo que no queremos es atraer a turistas con mucha pasta y después explotar a gente que trabaja en este sector o convertir la ciudad en un escaparate inaccesible para la propia vecindad”.

Turistas en Barcelona

Turistas en Barcelona EUROPA PRESS

Como destaca la organización en su comunicación a la militancia (y así lo aseguran los interlocutores), “no es turismofobia, es conciencia de clase”.

En este tema, Pisarello ha difundido entre su militancia los ejes del ideario de su campaña, llamando a reducir el turismo en algunos barrios, ya que el número de visitantes se ha decuplicado en dos décadas, y descentralizando el turismo hacia el área metropolitana para reducir la presión en la capital.

La inseguridad y la inmigración

En su campaña, el candidato también entró en un terreno pantanoso que los comunes siempre han evitado: el de la inseguridad.

Los comunes son contrarios al control policial tal y como lo conocemos.

Un agente de la Guardia Urbana / GUARDIA URBANA

Un agente de la Guardia Urbana / GUARDIA URBANA

Colau intentó desmantalar las unidades antidisturbios de la Guardia Urbana. Y BeC siempre se mantuvo recelosa de la presión policial conta la delincuencia.

Pero la inseguridad es un hecho y Pisarello actúa con sigilo ante ella. El candidato entra en esa guerra mediática alertando sobre la percepción de inseguridad (especialmente tras los “episodios de violencia vividos en La Marina”) y poniendo como pantalla a las entidades cívicas

Las recetas ‘buenistas’

Su receta es parca: “Contra la inseguridad, servicios púbicos, presencia institucional y más comunidad”.

En otras palabras, pasa de puntillas sobre el molesto tema.

En inmigración, otro de los asuntos punzantes de los comunes, los acontecimientos de Ceuta marcaron su agenda y sus declaraciones y le permitieron abordar el tema de la inmigración desde el buenismo sin aludir a Barcelona ni meterse en polémicas que afectan a la capital catalana.