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El gobierno municipal de Jaume Collboni se ha quedado solo frente a una oposición unida en bloque para exigir mayor control sobre la figura del alcalde.

La Comisión de Presidencia y Régimen Interior del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este miércoles, 16 de septiembre, una propuesta impulsada por Barcelona en Comú que obligará a modificar el Reglamento Orgánico Municipal (ROM) para que el primer edil deba comparecer a petición de los grupos opositores.

La medida ha salido adelante con el voto favorable de todas las formaciones políticas a excepción del Partido de los Socialistas de Catalunya (PSC), que ha rechazado la iniciativa.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni EUROPA PRESS

El PSC retira su reforma y defiende los controles actuales

La presión sobre el ejecutivo local fue evidente desde antes de que comenzara el debate.

Ante la falta de consenso, el gobierno municipal ha optado por retirar del orden del día la aprobación definitiva de una modificación del ROM que solo contemplaba ajustes técnicos y dejaba fuera esta exigencia de la oposición.

El tercer teniente de alcalde, Albert Batlle, ha justificado el voto en contra de los socialistas argumentando que el consistorio ya cuenta con "mecanismos suficientes de rendición de cuentas" y ha reprochado al resto de grupos haber rechazado previamente un espacio de trabajo conjunto para abordar estas modificaciones de forma integral.

El teniente Albert Batlle SIMÓN SÁNCHEZ

"No lo aceptaron y han tirado hacia adelante con su propuesta. Seguiremos trabajando para la modificación integral del ROM", ha añadido.

Los comunes urgen a fijar la letra pequeña

Desde las filas de BComú, el concejal Marc Serra ha celebrado el consenso alcanzado por toda la oposición y ha exigido al gobierno municipal que convoque a los grupos para definir los detalles de la nueva normativa, como el número de firmas requeridas para forzar la presencia del alcalde o el límite de comparecencias anuales.

Según Serra, liderar la ciudad implica "dar la cara" y llegar a acuerdos en lugar de esconderse.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni Alberto Paredes - Europa Press

Un frente común

El concejal de Junts, Josep Rius, ha reivindicado que su partido se ha mantenido en "reforzar los mecanismos de control democrático para que la comparecencia del alcalde no dependa solo de la voluntad política del gobierno municipal".

Desde ERC, la concejal Rosa Suriñach ha recordado que los mecanismos de control no han sido siempre los mismos en el ayuntamiento y que es un espacio que "debe estar en revisión".

En su intervención, la concejal del PP, Sonia Devesa, ha sostenido que el alcalde "no solo tiene que comparecer cuando quiere presentar una campaña, sino cuando la oposición y los barceloneses exigen explicaciones".

Finalmente, el líder de Vox, Gonzalo de Oro, ha criticado a BComú por llevar ahora la iniciativa y no cuando ocupaban la alcaldía, pese a que ha defendido su voto favorable.

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