Publicada

El Ayuntamiento de Barcelona ha comprado siete autobombas rurales pesadas para dotar al área de Seguridad, Prevención y Convivencia con el fin de prevenir imprevistos como incendios forestales, inundaciones o rescates en caso de accidentes o situaciones especiales.

La decisión se ha tomado casi coincidiendo con el último susto del verano, un pequeño incendio en la montaña de Montjuïc que fue controlado fácil y rápidamente.

Casi 3,5 millones de coste

El coste de estos vehículos será de 3.472.318 euros y deberán entregarse entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2027.

La compañía fabricante es la gallega Incipresa y el contrato se formalizó este mes de agosto. Incipresa es una compañía especializada en equipos y servicios para intervenir en catástrofes naturales, ya sea rescate urbano, de tráfico o en situaciones límite.

Uno de los camiones autobomba de la empresa Incipresa Incipresa

Los nuevos vehículos vienen a renovar el parque móvil municipal “para ofrecer una respuesta adecuada a las emergencias”.

Pese a que las unidades compradas son autobombas rurales, en la práctica, según fuentes municipales, operarán como autobombas urbanas ligeras.

Diseño para calles estrechas

Estos monstruos mecánicos están diseñados para garantizar una intervención rápida en calles estrechas y con alta densidad de población, como los distritos de Ciutat Vella y Gràcia.

También podrán ser utilizados en posibles servicios de colaboración fuera del área de Barcelona. Los responsables municipales han descartado vehículos eléctricos en este servicio “por capacidades técnicas, autonomía y maniobrabilidad”.

Uno de los camiones autobomba fabricados por la empresa Incipresa Incipresa

De hecho, las empresas fabricantes de este tipo de camiones no han podido adecuar ningún motor eléctrico a los mismos, ya que “no garantizaría una autonomía suficiente” para trabajar, puesto que están pensados para entornos rurales y, por tanto, su radio de acción es muy limitado.

Máxima maniobrabilidad

Por ello, las autobombas compradas funcionan con diésel, con marcha reductora y han de estar disponibles las 24 horas de los 365 días del año.

“Actualmente, la única opción viable de chasis cabina para funcionar como autobomba rural pesada es un vehículo con motor de combustión diésel”, dice textualmente un informe técnico interno del Ayuntamiento.

Por tanto, estos vehículos son diésel, tracción 4x4, con reductora y bloqueo de diferenciales. Su maniobrabilidad ha de ser máxima, para “garantizar su acceso a la red de caminos en zona forestal y poder acceder prácticamente a cualquier ubicación de la sierra de Collserola”.

Varios camiones autobomba de la empresa Incipresa Incipresa

Aún así, según el consistorio, se les aplica la normativa europea medioambiental más exigente, por lo que podrán funcionar con biodiésel y disminuir, de ese modo, la huella de carbono.

Vehículos polivalentes

La intención es que este tipo de vehículos sean polivalentes y puedan acceder a casi todas las ubicaciones de montaña para cubrir Collserola y Montjuïc, pero, al mismo tiempo, poder acometer cualquier tipo de servicio en la ciudad.

Otra de sus características es que es imprescindible que tengan una distancia entre ejes corta (entre 3,1 y 3,3 metros) y una amplitud máxima del eje posterior entre 2,3 y 2,4 metros. Esas prestaciones no se podrían obtener con un vehículo eléctrico.

Uno de los camiones autobomba fabricados por la empresa Incipresa

Cinco tripulantes

Las autobombas pesan entre 15 y 16 toneladas y van equipadas con una bomba centrífuga de impulsión de agua de 2.000 litros ampliables a 3.000, además de 100 litros de espumógeno.

El consumo de energía de las bombas de agua es, precisamente, uno de los mayores hándicaps que impiden que monstruos mecánicos de este calibre puedan funcionar eléctricamente.

Otra de las exigencias municipales es que han de llevar en su cabina a cinco personas: el conductor, un mando y tres bomberos y el habitáculo ha de estar homologado para el transporte de bomberos con sus equipos de protección individual.

Según fuentes municipales, este tipo de autobombas se pueden utilizar para muy distintos cometidos: desde la extinción de incendios forestales hasta inundaciones, rescates de montaña, asistencias técnicas, accidentes en zonas forestales o incluso la tala de arbolado.

Noticias relacionadas