Vehículos de la Guardia Urbana / AJ BCN
La Guardia Urbana de Barcelona renueva su flota: 184 coches híbridos y eléctricos
El consistorio gastará 17,7 millones en híbridos no enchufables porque aún no tiene suficiente red de enchufes para eléctricos 100%
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El Ayuntamiento de Barcelona adjudicó el pasado 16 de septiembre ocho contratos para la renovación de la flota de vehículos de la Guardia Urbana.
Se trata de 184 vehículos destinados a estar en servicio hasta el año 2032 que tienen como característica que destierran los coches que funcionan con combustibles sólidos o tradicionales. En otras palabras, entierra el petróleo… en lo posible.
Según el Ayuntamiento, “aunque aún no se permite la electrificación completa de la flota, en esta licitación se ha hecho posible iniciar una prueba piloto con vehículos patrulla híbridos enchufables y eléctricos 100%”. Y eso que, en los últimos años, el consistorio ha hecho un gran esfuerzo por instalar cargadores eléctricos en edificios municipales.
Faltan enchufes
Los responsables municipales optaron, ante la falta de una red potente de electrificación, por mantener los vehículos híbridos no enchufables e incorporan ahora el resto. “Mediante este contrato, se pretende sustituir prácticamente la totalidad de los turismos actualmente en servicio en la Guardia Urbana de Barcelona, mejorando la sostenibilidad y la eficiencia”.
¿Cómo se traduce eso? En que 160 de los vehículos son híbridos no enchufables, mientras que 13 son híbridos enchufables y otros 11 son eléctricos 100%.
Además, sus características son diversas, puesto que hay coches que irán con el logotipo oficial de la Guardia Urbana y otros sin distintivos. En realidad, de cada una de las clases de vehículos se incorporarán ambas modalidades de logotipos.
Vehículos de la Guardia Urbana
Dos empresas ganadoras
Para la renovación de la flota, la gerencia de Seguridad, Prevención y Convivencia sacó a concurso ocho lotes diferentes, de los que seis fueron a pasar a la empresa Arval Service Lease SAU y los otros dos, a Alphabet España Fleet Management.
Arval suministra el grueso de los coches. Por ejemplo, los dos lotes más caros se quedaron en su mochila: se trata del lote 1, compuesto de 90 coches híbridos no enchufables, por valor de 9.394.258 euros y del lote 2, 40 vehículos de las mismas características por 4.288.876 euros. Un total de 45 de los del lote 1 van equipados con kit de detenidos y los otros 45, sin ese complemento. En el lote 2, 22 llevan el kit de detenidos y 18 carecen de él.
17,7 millones en coches
Alphabet se quedó los contratos del lote 6, que son 14 híbridos no enchufables y el lote 5, compuesto por 10 turismos también híbridos no enchufables.
En total, el Ayuntamiento deberá abonar 17.724.655 euros por el renting de estos vehículos, de los que 1.282.564 corresponden a Alphabet y el resto, 16.442.091 euros, corresponde a los contratos de Arval.
Coche patrulla de la Guàrdia Urbana/ ARCHIVO
Una prueba piloto
En las cláusulas contractuales se especifica que “pese a que los vehículos de la Guardia Urbana no están obligados a llevar extintores, es recomendable dotar a cada uno de los vehículos de un extintor portátil para hacer frente a un inicio de incendio en la vía pública”. A continuación, especifica las características técnicas que han de reunir los extintores que se obligan a suministrar con los coches.
El consistorio barcelonés también ha exigido que las empresas deberán presentar “una prueba piloto de cada tipología de vehículo, que se deberá de validar por el personal técnico del Ayuntamiento. Una vez validadas estas primeras unidades de cada lote, se podrá realizar la transformación del resto de los vehículos”.
Esas pruebas se realizarán con “vehículos prototipos” que serán revisados por el personal técnico municipal. De esa manera, se asegura que los extras que hay que añadir a cada modalidad de vehículo sean los correctos.
Vehículos de la Guardia Urbana en Barcelona
Vida útil de 54 meses
Los coches se deberán ir entregando a partir de inicios de 2027 y su vida útil al servicio de la Guardia Urbana será de 54 meses, es decir, de cuatro años y medio. La previsión es que los primeros entregados estén en activo hasta 2032, aunque los que se entreguen más tarde (se prevén dos entregas por tipos de coches) tendrán una vida útil más allá de ese año.
La gran mayoría de los vehículos podrán hacer un máximo de 110.000 kilómetros en los 54 meses en activo, incluidos algunos eléctricos puros. También hay híbridos que podrán hacer un máximo de 70.000 kilómetros, un lote de seis eléctricos tiene un tope de 55.000 kilómetros y un SUV híbrido no enchufable tiene limitado su recorrido a 60.000 kilómetros. En el contrato se especifica que el kilometraje en exceso deberá abonarse a un máximo de 0,10 euros por kilómetro y el no consumido deberá revertir en el Ayuntamiento a un precio de 0,02 euros.