Los vehículos que operan con las licencias VTC –véase Uber y Cabify– lo tienen cada vez más crudo para seguir campando a sus anchas. Este viernes, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha aprobado como presidenta del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) el Decreto de proceso de consulta para sacar adelante la regulación de VTC en la ciudad, tal como ha podido saber Metrópoli Abierta.

Ahora se abre el proceso participativo hasta el 25 de enero y después de ese periodo se aprobará en el marco del pleno. El Decreto tendrá una vigencia de cuatro años. De este modo, el AMB establecerá las funciones que estarán reguladas por el Institut Metropolità del Taxi.

Algunas de ellas pasarán por “regular el registro de vehículos, las condiciones de explotación de la autorización, la lucha contra la contaminación y la seguridad viaria”. También determinará los días de descanso semanal, los horarios, el registro de servicios, la transparencia en las tarifas, entre otros aspectos.

EL DECRETO DEL CONGRESO

Así, los conductores con licencia VTC se tendrán que adaptar a las normativas de las ciudades y las comunidades autónomas, siguiendo la línea del real decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 28 de septiembre y convalidado por el Congreso hace unas semanas.

Esta medida llega tras reiteradas manifestaciones de los taxistas, incluso una huelga sin precedentes que colpasó Barcelona en pleno verano. Por eso, el sector del taxi celebra este primer paso hacia una regulación después de "esfuerzo y la larga lucha".