Endesa apuesta por la energía eléctrica. Narcís Vidal, responsable de innovación y Movilidad Eléctrica de Endesa X, sostiene que el cómo es mucho más importante que el cuándo en la implementación de una nueva tecnología y destaca que “el contexto social, cultural y político debe ser favorable para que las innovaciones arraiguen”.

Vidal pone como ejemplo el vehículo eléctrico. Se inventó hace más de 175 años, aunque hasta ahora no se han dado las condiciones para implementar esta tecnología. “Debemos tener en cuenta que estamos en pleno proceso de transición energética con el objetivo de 0 emisiones de CO2 en el año 2050. En este contexto, la movilidad eléctrica es uno de los ejes estratégicos para alcanzar esta reducción de emisiones de efecto invernadero” , argumenta el responsable de Endesa.

NORUEGA, LÍDER EN MATRICULACIONES DE VEHÍCULOS ELÉCTRICOS

Vidal destaca el caso de Noruega, que lidera el ranking mundial en número de matriculaciones de vehículos eléctricos: “La concienciación medioambiental es más alta entre sus ciudadanos y la legislación es más avanzada de lo que aplican altas cargas fiscales a los vehículos que contaminan mientras que reducen los impuestos por la compra de vehículos eléctricos”. 

A un ciudadano noruego, curiosamente, le sale más barato comprar un coche eléctrico que un vehículo de combustión tradicional. Además, puede circular por las autopistas sin pagar peajes y acceder al centro de las grandes ciudades. Dos ventajas que no tienen los vehículos de combustión tradicional.

EL CASO ESPAÑOL

En España, la realidad es muy distinta. “Nosotros vamos a otro ritmo”, argumenta Vidal, optimista a medio plazo porque “el Ministerio de Transición Ecológica calcula que tendremos cinco millones de vehículos eléctricos en 2030 y está tramitando leyes para facilitar la transición energética y reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera”. 

Pero, ¿qué tiene que pasar en los próximos años para que el vehículo eléctrico tenga un uso masivo en nuestro país? Para el experto en movilidad eléctrica de Endesa, la solución no radica en un único aspecto y pide que se focalice en diferentes direcciones.

BATERÍAS CON MAYOR AUTONOMÍA

Es el gran reto que tiene por delante la movilidad eléctrica. Conseguir unas baterías con mayor capacidad de almacenamiento, más eficientes, más pequeñas y más ligeras que permitan reducir los costes asociados al vehículo eléctrico y amplíen la actual autonomía que, en el mejor de los casos, está en torno a los 600 km.

AMPLIA RED DE PUNTOS DE RECARGA

Endesa trabaja para que los puntos de recarga sean cada vez más rápidos y España tenga una red suficientemente extensa para garantizar los trayectos largos. El objetivo es la “instalación de 108.000 puntos de recarga en los próximos cinco años en todo el Estado”.

Nuevos puntos de recarga en la vía pública de Endesa

CAMBIO DE MENTALIDAD

Estas innovaciones suponen, sobre todo, un cambio de mentalidad y de manera de actuar. Si hace un tiempo era inconcebible pensar que el teléfono sería la cámara de fotos y de vídeo más utilizada, ya podemos imaginar los diferentes usos que se darán con el coche eléctrico. La principal funcionalidad, según Vidal, llegará “con una batería de gran capacidad de almacenamiento”. Del mismo modo que hemos aprendido a gestionar la carga de la batería del teléfono, tramitaremos, también, la carga de la batería del coche desde casa. 

DESARROLLO TECNOLÓGICO Y DIGITAL

Vidal remarca que el coche eléctrico funcionará como un elemento más de interacción de energía a la red. Además de ser un medio de transporte convencional, será capaz de suministrar energía a un hogar, a un equipo eléctrico o incluso de alimentar la red de distribución eléctrica durante el tiempo que esté aparcado gracias al dispositivos de carga bidireccionales llamado aV2G (vehicle to grid, por sus iniciales en inglés). “Es por ello que también se trabaja en el desarrollo tecnológico y digital de las infraestructuras eléctricas para facilitar la incorporación del vehículo eléctrico en la red”, añade.

Estamos ante una transformación global. “No es sólo un tema de desarrollo tecnológico de las baterías o de la cantidad de puntos de recarga sino que “hay que desarrollar todos estos aspectos técnicos pero, al mismo tiempo, trabajar en la concienciación y en el contexto social para hacerlo posible”, concluye Narcís Vidal.

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