Una ciclista circulando por el carril peatonal de Via Laietana / V.M.

Una ciclista circulando por el carril peatonal de Via Laietana / V.M.

Movilidad

El carril peatonal de Via Laietana: un peligroso "atajo" de bicis y motos

El trozo de calzada, principalmente destinado a los peatones, se ha convertido en un foco de discusiones y encontronazos

11 julio, 2020 00:00

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El nuevo carril peatonal de la Via Laietana se ha convertido en uno de los puntos más polémicos de Barcelona en las últimas semanas. El Ayuntamiento de la capital catalana se apresuró a pintar un trozo de la calzada de color amarillo chillón, en vez de embarcarse en unas costosas obras, y el resultado ha sido cuanto menos controvertido. 

El consistorio decidió hacer una ampliación de la acera ocupando un espacio de calzada para que los peatones pudiesen recorrer la extensa vía con mayor comodidad. Hacía tiempo que las estrechas aceras de Via Laietana molestaban a los transeúntes, por eso se llevaron a cabo unas instalaciones de bolardos y pintura

Esta reforma forma parte de uno de los cambios del espacio público que se están realizando para adaptar la ciudad a la salida progresiva del confinamiento. En este sentido, el gobierno municipal cree que permitirá ganar más de 154.000 metros cuadrados para andar y pasear de forma segura y saludable, según informó en un comunicado el pasado 17 de mayo.

Carril peatonal de via Laietana en los dos sentidos de la circulación / V.M.

Carril peatonal de via Laietana en los dos sentidos de la circulación / V.M.



Carril peatonal de Via Laietana en los dos sentidos de la circulación / V.M.

SEÑALIZACIÓN INEXISTENTE

La inexistente señalización de este recién estrenado recorrido dificulta la comprensión de los peatones, que no acaban de comprender que este estrecho "caminito" esté destinado para su uso en exclusiva. A sabiendas, o no, del uso reglamentario del nuevo carril peatonal, que comienza desde la plaza Urquinaona y desemboca en el paseo de Colom, los ciclistas de la ciudad lo aprovechan como quieren. También las motos se la juegan adelantando a los coches por la derecha usando como atajo este polémico carril. 

A pesar de que la iniciativa pretendía mejorar la movilidad de los peatones, los que utilizan el carril a topos amarillos y negros ponen su vida en peligro. Este tiene una anchura de 1,10 metros desde el paseo Marítim hasta la calle de Comtal, lo que provoca que peatones y ciclistas circulen por un angosto espacio y los que van a pie tengan que vigilar sus espaldas constantemente. 

Una motorista que acaba de adelantar a varios coches por el carril peatonal y un padre y su hija en patinete haciendo un uso indebido del espacio / V.M.

Una motorista que acaba de adelantar a varios coches por el carril peatonal y un padre y su hija en patinete haciendo un uso indebido del espacio / V.M.



Una motorista que acaba de adelantar a varios coches por el carril peatonal y un padre y su hija en patinete haciendo un uso indebido del espacio / V.M.

PELIGRO CONSTANTE PARA LOS PEATONES

Vivianne, una barcelonesa que transita a diario la vía amarilla confirma a Metrópoli Abierta que no se siente segura haciéndolo: "Ahora mismo esta bici me podría haber hecho daño. No es un carril de ida y otro de vuelta por lo que las bicis, los patinetes y los peatones circulamos por un espacio super estrecho a la vez. Es sumamente peligroso”. 

Por su parte, Marc, un ciclista que ataja por el espacio reservado para los caminantes, confiesa no tener constancia sobre su uso: "Pensaba que era un nuevo carril bici. Si no hay una señalización que especifique que solo es de uso para peatones lo voy a seguir utilizando". 

Una peatona y un ciclista utilizando a la vez el carril amarillo de la via Laietana en su parte más ancha / V.M.

Una peatona y un ciclista utilizando a la vez el carril amarillo de la via Laietana en su parte más ancha / V.M.

Una peatona y un ciclista utilizando a la vez el carril amarillo de la Via Laietana en su parte más ancha / V.M.

SEMÁFOROS Y PARADAS DE AUTOBÚS, EN JAQUE 

A partir de la calle de Comtal hasta la plaza de Urquinaona, el espacio amarillo se ensancha hasta 40 centímetros. Aunque a esa altura, los peatones caminan con más seguridad, hay otros aspectos que siguen siendo inseguros para la movilidad en Via Laietana. El carril exclusivo para peatones no tiene separación en los semáforos, y al utilizarlo de forma indebida bicis y patinetes, muchos los barceloneses que cruzan por los pasos de cebra han de vigilar a ambos para no ser atropellados. 

Otro punto que los vecinos afean a la administración barcelonesa es lo expuestas que están las paradas de autobús. Los que esperan al interurbano deben estar alerta de que no pase ningún vehículo de dos ruedas por el carril amarillo mientras se suben al vehículo de transporte público. 

Por último, los transportistas también hacen un uso indebido de este recorrido amarillo. El carril pintado se ha convertido en una zona de carga y descarga que liberan las esquinas.

Un hombre esperando en la parada de autobús y una mujer en patinete respetando el semáforo para no atropellar a los peatones / V.M.

Un hombre esperando en la parada de autobús y una mujer en patinete respetando el semáforo para no atropellar a los peatones / V.M.



Un hombre esperando en la parada de autobús y una mujer en patinete respetando el semáforo para no atropellar a los peatones / V.M.

EL AYUNTAMIENTO ECHA BALONES FUERA

Algunos partidos de la oposición, como por ejemplo, el PP, han salido a pedir explicaciones por esta nueva chapuza en materia de movilidad llevada a cabo por el gobierno municipal. El concejal de los populares en el consistorio Óscar Ramírez cargó contra la alcaldesa, Ada Colau, a quien ha acusado de hacer "políticas de movilidad ideológicas". 

La teniente de alcalde de Ecología y Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, ha esquivado los problemas que tanto la ciudadanía y los grupos de la oposición plantean asegurando que el carril peatonal está siendo todo un éxito: "El principal objetivo era que lo utilizasen viandantes, pero entiendo que los ciclistas lo utilicen por su seguridad, ya que todavía siguen habiendo muchos carriles de circulación de coches. El hecho de que la movilidad sostenible, ya sea a pie o en bicicleta, haya florecido en la Via Laietana es un éxito de la ciudad".

UN SOLO CARRIL DE SUBIDA Y OTRO DE BAJADA

La número dos de Ada Colau confía en que el plan llegue a su cometido y la transformación sea global: "En pocos meses, si tenemos los recursos y las actuaciones necesarias, deberíamos poder comenzar a plantear el proyecto definitivo. Las medidas tácticas deben de servir para comenzar a sacudir lo que queremos que pase, y creo que el espacio que hemos mejorado con la ampliación de aceras, como mínimo, ha generado el debate de que la Via Laietana puede ser otra cosa que no solo una calle de coches. El objetivo es que sea un carril de subida y otro de bajada de máximo 30 kilómetros por hora, es decir una vía prácticamente pacificada". 

Un peatón caminando por el nuevo carril de Via Laietana / V.M.

Un peatón caminando por el nuevo carril de Via Laietana / V.M.



Un peatón caminando por el nuevo carril de Via Laietana / V.M.