Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) quiere evitar las más que probables aglomeraciones que se darán en el metro de la capital catalana a la vuelta de las vacaciones de verano, haciendo especial énfasis en las líneas más concurridas, la 1 y la 5.

La única solución que contempla la empresa pública a corto plazo es aprovechar al máximo el material del que se dispone. Normalmente se mantiene alguna unidad como retén para activarla si hay alguna incidencia pero con la crisis sanitaria, la operadora de transporte público ha optado por poner en marcha toda la flota disponible en las horas puntas de las mañanas en las líneas más concurridas.

TRENES PARA LA L5

Según informa La Vanguardia este jueves, en septiembre llegará un refuerzo. En concreto, van a ser cuatro trenes comprados hace dos años y que estaba prevista su entrada en funcionamiento para finales de este 2020, pero TMB avanzará su incorporación al noveno mes de este mismo año.

Además, los nuevos convoyes fabricados por CAF ya se encuentran en las cocheras de la compañía barcelonesa, donde se está realizando la adaptación previa a los sistemas de circulación. La intención es incorporarlos al carrusel de la línea 5 en los próximos días.

CONTRA LAS AGLOMERACIONES

Para tratar de evitar grandes aglomeraciones, además de la puesta en marcha de todos los trenes posibles, TMB ha trazado un plan de mejoras técnicas y de los sistemas de seguridad que permitirán implantar nuevos modos de operación.

Así se podría llegar a aumentar en otoño la frecuencia de la L1 y la L5 hasta un 10% adicional en hora punta. Ello equivaldría a dar una frecuencia similar a la de tres o cuatro trenes adicionales, asegura el citado diario catalán.

AMIANTO

Por otro lado, también está previsto avanzar en los trabajos de desamiantado de varios trenes apartados de la línea 1 para poder ponerlos en servicio en cuestión de semanas.

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