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El metro de Barcelona se prepara para una intervención importante que reforzará su infraestructura histórica y mejorará la experiencia de viaje de millones de usuarios.

Con motivo de su centenario, TMB continúa con su estrategia de modernización, centrada en renovar las vías, reducir las vibraciones y garantizar que el servicio siga siendo seguro y eficiente durante décadas.

Durante el verano de 2026, le tocará el turno a un tramo de la L1, entre Mercat Nou y Santa Eulàlia. El proyecto, recientemente licitado, tiene un valor cercano a los 10 millones de euros y supondrá la interrupción del servicio entre seis y ocho semanas durante julio y agosto.

Sustitución del balastro por base de cemento

El proyecto incluye el cambio del balastro —las piedras que sujetan la estructura de las vías— por una base de cemento, como se ha hecho ya en casi 30 kilómetros del metro de Barcelona en los últimos cinco años.

La estación de metro de Diagonal en la L5 TMB

Algunas líneas más modernas, como la L5, o las líneas 2, 9 y 10, ya se construyeron sin balastro, pero el resto aún mantiene el suelo rocoso, similar al de Rodalies y Ferrocarrils.

Este cambio no solo mejora la estabilidad, sino que también permite ampliar la oferta del metro, algo que resulta necesario bajo el suelo urbano. La sustitución por placa fija garantiza un servicio más fiable y cómodo para los usuarios.

Estaciones afectadas y alternativas

Una vez adjudicado el proyecto, se definirán los detalles del corte de servicio. En la zona de L'Hospitalet, el cierre afectará a algunas estaciones más allá de Santa Eulàlia.

En el lado barcelonés, la L1 funcionará únicamente entre Fondo y Plaça de Sants. Los viajeros que necesiten continuar su recorrido podrán usar la línea 5 como alternativa para mantener su itinerario habitual.

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