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El verano está poniendo a prueba uno de los servicios de movilidad más utilizados de Barcelona. Las temperaturas extremas que ha registrado la ciudad en las últimas semanas han obligado a adaptar el funcionamiento del Bicing, especialmente en el caso de las bicicletas eléctricas, que representan alrededor de dos tercios de la flota.

El problema aparece cuando estas bicicletas regresan a una estación después de un trayecto. En los días de más calor, algunas llegan con las baterías a una temperatura demasiado elevada para iniciar inmediatamente la recarga. Por seguridad, deben permanecer fuera de servicio durante un tiempo, hasta que recuperan una temperatura adecuada.

Menos bicis disponibles en las horas de más calor

Esta situación tiene un efecto directo para los usuarios. Cuando las temperaturas alcanzan sus valores más altos, puede haber menos bicicletas eléctricas disponibles en las estaciones, precisamente en determinados momentos de mayor demanda.

Estación de Bicing, en una imagen de archivo / BICING

Para intentar reducir este impacto, el servicio ha puesto en marcha un operativo específico para los episodios de calor. Una de las principales medidas consiste en modificar los parámetros de carga de las bicicletas para adaptar el proceso a las condiciones de temperatura y conseguir que las baterías puedan recuperarse de forma más eficiente.

Más personal y ajustes en las estaciones

El dispositivo no se limita a las baterías. Los técnicos también están revisando y ajustando los sistemas electrónicos de las estaciones, con el objetivo de mejorar el proceso de carga y minimizar las incidencias relacionadas con las altas temperaturas.

A esto se suma un refuerzo de los equipos de inspección que trabajan en la calle y de los recursos disponibles en los talleres. La intención es que las bicicletas que necesiten alguna intervención puedan volver al servicio lo antes posible y permanezcan el menor tiempo posible fuera de circulación.

Redistribuir bicicletas para que no falten donde más se necesitan

El Bicing también ha reforzado su parte logística. Los equipos encargados de gestionar la red trabajan en la redistribución de bicicletas entre estaciones, especialmente hacia aquellos puntos donde se concentra una mayor demanda.

Bicing en Barcelona

Con estas medidas, Barcelona busca mantener operativo el servicio incluso durante los días más complicados del verano. El objetivo es compensar las limitaciones que provoca el calor sobre las bicicletas eléctricas y evitar que la subida de las temperaturas termine traducida en estaciones con menos vehículos disponibles para los usuarios.

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