Esta es la historia de un club que se fundó en un bar. Bueno, en realidad se fundó en una barbería, aunque su primera sede social fue un bar: el Bar España, regentado por Mariano España. (Que nadie se nos asuste, que esto va de fútbol). Pues bien, mesas y taburetes de dicho establecimiento, más allá de ser campo de tertulia, también fueron mobiliario del histórico Alzamora CF.

Tal vez las cuentas de este histórico de Barcelona nunca hayan albergado muchas cifras, pero eso es lo de menos. Al fin y al cabo, su grandeza se debe a su espíritu. Cantera de apasionados por el cuero, el club ha sido símbolo de unión y fraternidad entre murcianos, andaluces, y demás desarraigados. Exiliados de la pobreza del sur que, en llegar a Nou Barris, tomaron los solares de la Renfe para mimar y patear el esférico con su elástica rojiblanca. 

En 2007 llegó por primera vez el césped artificIal al Campo Municipal de Porta / ALZAMORA CF



HUÉRFANOS

Si bien la cerveza no podía faltar en estos acontecimientos sociales, desde hace varias temporadas esta a dejado de correr por las gargantas de sus fieles. El bar de Mariano bajó la persiana. Sí, era de esperar. Sin embargo, lo que nadie podía imaginar hace escasos años es que también chapara la barra del humilde coliseo de Can Dragó. Que de aquellos grifos dejara de brotar el oro líquido o que la cocina dejara de preparar sus bocadillos de jamón mañaneros.

Sin embargo, aquellas tristes neveras vuelven a oler a esperanza. Y no porque recuperen su actividad (sanidad nos libre de ese mal), sino porque el Ayuntamiento prevé substituirlas por unas de nuevas. Sí, el consistorio ya ha lanzado la licitación para reformar y rehabilitar al completo el bar, futuro candidato a 'infraestructura d'Estat' de Nou Barris (con el permiso de las avispas de la Montañesa). Tal como expresa el anuncio para adjudicar las obras, la voluntad del Distrito de Nou Barris es “una mejora continua de estas instalaciones” del barrio de Porta.

En total, se prevé invertir una cantidad cercana a los 55.000 euros (con IVA). Tal vez el Alzamora nunca haya gastado tal cantidad de dinero en fichajes, pero la causa igual lo merece. Más allá del balón, la vida en un estadio, por pequeño que sea, también se genera alrededor de una mesa. De hecho, a los objetivos deportivos centrados en la fraternidad y la amistad, muy posiblemente este año se les sumará la inauguración del flamante espacio a final de temporada. Si los trofeos escasean sobre el césped, nunca será tarde para pedir una copa a la salud de Antonio Boix, primer presidente y fundador del club.

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