Fotomontaje con una cancha de baloncesto, un pandillero de 'Barrio 18' y un agente de Policía Nacional

Fotomontaje con una cancha de baloncesto, un pandillero de 'Barrio 18' y un agente de Policía Nacional METRÓPOLI

Nou Barris

La 'Pandilla Barrio 18' busca expandirse en Barcelona: armas, machetes y palizas grupales por todo Nou Barris

Fuentes cercanas a la investigación y exmiembros describen la estructura interna de una de las bandas latinas más activas de la capital catalana, con su punto de encuentro en el barrio de Canyelles, vínculos con el tráfico de drogas y una alianza con 'Los 300'

Más: El barrio de Sant Ildefons de Cornellà, núcleo de la banda "de la L5": el grupo que involucra a menores en peleas de "extrema violencia"

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Hay unas pistas de baloncesto en Barcelona que sirven, desde hace años, de punto de encuentro de una de las bandas latinas más activas de la capital catalana. Las canchas, ubicadas en Canyelles, en el distrito de Nou Barris, son el escenario de la iniciación de los miembros y de la planificación de los golpes de quienes conforman la "Pandilla o Barrio 18".

Hace meses que Metrópoli situó en el mapa barcelonés los nuevos grupos juveniles que pretenden coger el testigo a las grandes bandas latinas que hace años atemorizaban a una buena parte de la ciudadanía.

Un agente de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' del 2024

Un agente de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' del 2024 CNP

Sin embargo, aunque se hable poco o muy puntualmente de grupos como 'Latin Kings' o 'Ñetas', el 'Barrio 18' continúa causando estragos en las calles de la ciudad, con pugnas por el territorio y agresiones con armas blancas.

Los hommies

Fuentes cercanas a la investigación de esta pandilla y ex miembros que terminaron desvinculándose del grupo han explicado a este medio la organización y la forma de vivir de 'La 18': "Actualmente hay más de 100 personas y hay diferentes rangos". Las nacionalidades también son diversas, aunque predominan aquellos originarios de países de Centroamérica como Honduras.

En lo alto de la escala jerárquica se encuentran los hommies. Hombres mayores de 30 años "que son los que mandan": "Ellos no hacen nada, pero lo deciden todo. Si un día te llama un hommie y te dice que vayas a pelearte a machete contra otros, tienes que ir sí o sí", exponen las fuentes.

¿De lo contrario? Una paliza de 18 segundos. "Un castigo en el que cuatro hommies te pegan y no puedes defenderte. Se hace cuando no les haces caso o cuando les faltas al respeto", añaden las mismas.

'Paisas' y activados

Por debajo de los hommies se situarían los "activados". La carne de cañón del grupo: "Son los que van a pelearse por orden de los jefes, la mayoría de veces con machetes".

Y en la escala inferior, los "paisas": "Los menores que solo transportan droga". Al contrario de las bandas actuales de reciente creación, como 'Los 300' o la 'L5', en 'La 18' los menores de edad suponen un porcentaje muy pequeño respecto al grueso del grupo.

Tráfico de drogas

Para los integrantes de la banda, lo más importante es el sentimiento de pertenencia al "barrio", explican ex miembros. "Siempre dicen que por encima de ellos o de su familia, está el barrio". Las pistas de Canyelles y otras zonas de Nou Barris son "suyas": "Si van otras personas, las intimidan para que se vayan".

Sin embargo, además del control del territorio y las peleas con facciones rivales, el "Barrio 18" también se lucra del menudeo de drogas: "Los hommies venden crack por el Raval. Por el Macba, Sant Antoni o en algunas plazas del Gòtic", especifican las fuentes consultadas. "Suelen guardarse los pollos en la boca como si fueran chicles para que las policía no los pille".

Agentes de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' en 2024

Agentes de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' en 2024 CNP

El 81 y el color azul

Tal y como ha expuesto Metrópoli en otras piezas informativas, los pandilleros de cada banda se identifican con un color y una manera de vestir. La "Pandilla Barrio 18" destaca por el color azul y ropa de Los Ángeles, especialmente las zapatillas Nike Cortez.

La numerología también es importante. "En redes sociales, para disimular que pertenecen a 'La 18', en los nombres de usuario se ponen el '81'", cuentan fuentes cercanas al entorno.

Unos elementos que consideran suyos. Nadie más que no sea miembro del grupo puede exhibirlos. "Han llegado a agredir a chicos ajenos a la banda por llevar las mismas zapatillas que ellos. Los acorralan y les pegan entre todos. En Vilapicina ha pasado".

Varios detenidos

La última gran operación que el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) llevó a cabo en Barcelona contra la estructura de la pandilla fue en 2024. La investigación se inició en octubre de 2023 cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una serie de amenazas y agresiones que se estaban produciendo a ciudadanos originarios del continente americano en distintas zonas de Barcelona, por personas que alardeaban de su pertenencia a 'La 18'.

Agentes de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' en 2024

Agentes de Policía Nacional durante la operación 'Kancha' en 2024 cnp

Una vez realizadas diferentes comprobaciones, se corroboró que los detenidos lideraban una “cancha” o “clica” de la “Pandilla Barrio 18” que pretendía establecerse en Barcelona.

Se detuvo a tres personas por su participación en los delitos de pertenencia a organización criminal, lesiones, amenazas y tenencia ilícita de armas de fuego.

Alianzas

Pero la banda no se desarticuló. La “Pandilla Barrio 18” continúa activa en Barcelona y su área metropolitana. Tanto como los 'Trinitarios' o los 'Black Panthers'. Y pretenden expandirse: "En las reuniones, en las que no te dejan entrar con móvil, se habla de nuevos territorios como el Carmel".

Además, 'La 18' ha tejido una alianza con 'Los 300'. Un movimiento que respondería a un intento por destronar a los 'Trinitarios'.

Investigación

Por lo tanto, lejos de desaparecer, la "Pandilla Barrio 18" mantiene su presencia en Barcelona a través de una estructura jerarquizada, el control de determinados espacios y una constante captación de nuevos miembros.

Mientras las fuerzas de seguridad vigilan sus movimientos y las alianzas entre grupos cambian el mapa de las bandas juveniles en la ciudad, las pistas de Canyelles siguen siendo uno de los principales símbolos de una organización que, décadas después de su llegada a España, continúa buscando expandir su influencia en las calles del área metropolitana.