Raimundo Rodríguez Roca, teniente general e Inspector General del Ejército
Seguridad y defensa
"Si el control de la migración, los sistemas de comunicación, la red de ferrocarriles y la innovación tecnológica forman parte de nuestra seguridad, cómo saber cuánto gastamos en términos de PIB para la defensa"
La defensa de un país y la seguridad de sus habitantes siempre han sido casi sinónimos, aunque el desarrollo de la tecnología y la disuasión del armamento nuclear han acentuado la proximidad entre los dos conceptos.
A la vez, ambos se han fundido con otras actividades que inicialmente no tienen nada que ver. Los expertos hablan de la zona gris como el espacio que media entre la competencia normal de dos Estados y la guerra abierta. Y ahí es donde también se desarrollan las famosas guerras híbrida y por encargo
Aprovechar las vulnerabilidades del vecino --o adversario-- para convertirlas en debilidades lleva al uso de todo tipo de herramientas, incluida la migración.
Los espías de Rabat
Se han publicado muchas exageraciones a propósito de los servicios secretos de Rabat, como el número de agentes con que cuentan. Algunas publicaciones pretendidamente serias dan por cierto un número de espías que supera en efectivos a la CIA.
Pero aun y con esas desproporciones, lo cierto es que las autoridades españolas están obligadas a incrementar los medios para cribar la inmigración procedente de Marruecos. Cada día más.
Al margen de los efectos de esos filtros minuciosos en términos de tiempo y colas, es obvio que requiere una dotación económica. ¿Sería atribuible al Ministerio de Defensa?
Gloria Martínez, periodista; el coronel Pablo Ahedo Cordón, jefe del Regimiento de Infantería Barcelona 63 y profesor de Estrategia, Seguridad y Defensa en la Escuela Superior del Ejército; y el coronel Bernardo Luque González, jefe de la Sección de Servicios de Acuartelamiento de la IGE y profesor en la Escuela de Seguridad Pública de Cataluña
El coronel de Estado Mayor del Ejército de Tierra Pablo Ahedo Cordón explicaba la semana pasada que una red de ferrocarril eficaz forma parte de la política de disuasión de un país por la capacidad de resistencia que anuncia ante un eventual ataque.
El oficial, que hacía esta afirmación en el marco de las jornadas BCN Desperta! organizadas por el Grupo Crónica Global Media, añadió que los puntos básicos para conservar la paz son: confianza, credibilidad y comunicación. Las tres C.
La defensa ya no puede entenderse únicamente como una cuestión militar, puntualizó por su parte el teniente general Raimundo Rodríguez Roca durante su intervención. El Inspector General del Ejército añadió que la velocidad de las innovaciones es tan alta que solo se puede abordar con la “resiliencia civil”, además de las inversiones.
Aitor Moreno, especialista en Misión Crítica de Telefónica
Salvaguardar las comunicaciones críticas en casos de emergencias o catástrofes naturales es uno de los esfuerzos en que Telefónica más talento y recursos pone, como explicó Aitor Moreno, especialista en misión crítica de la operadora, en las mismas jornadas.
Desde su punto de vista, es uno de los ámbitos de tecnología de doble uso y de refuerzo de la seguridad de un país. Su compañía ha desarrollado el Plan Titán y el Tetra precisamente para aumentar las garantías de buen funcionamiento y resistencia en momentos difíciles.
En la misma línea se expresó Rosa María Martínez, responsable de T-Systems Iberia, quien explicó que la sensación de vulnerabilidad se ha extendido por Europa.
La irrupción de la inteligencia artificial ha disparado esa percepción, dijo, porque el 80% de la tecnología que emplea la Unión Europea para usos civiles y de seguridad es de procedencia extracomunitaria.
El general Juan José González Laá y el coronel Alejandro Rubiella Romañach durante las jornadas de BCN Desperta!
Todos estos datos restan importancia al famoso debate que abrió Donald Trump a propósito de su interés en reducir las aportaciones de Estados Unidos a la OTAN y en que, en paralelo, los países europeos de la alianza aumentaran las suyas hasta el equivalente al 5% de su PIB.
Si el control de la migración, la mejora de los sistemas de comunicación, la red de ferrocarriles y la innovación tecnológica también forman parte de nuestra seguridad, cómo saber cuánto gasta cada Estado en términos de PIB para contribuir a su defensa.
Otra polémica absurda que probablemente solo pretendía en sus inicios aumentar las compras europeas a la industria armamentística norteamericana.