Pásate al MODO AHORRO
Marga Meilà en el centro de una imagen de su documental 'Suportant el paradís'

Marga Meilà en el centro de una imagen de su documental 'Suportant el paradís' Cedida

Opinión

Colapso

"El concepto no es decrecimiento, sino diversificación y adaptación a los nuevos escenarios. Los mallorquines de Suportant el paradís mantienen que el precio pagado a cambio de los beneficios del turismo no compensa"

Publicada

El Espai Texas ha proyectado estos días Suportant el paradís, donde se cuenta lo que algunos llaman destrucción de Mallorca y otros podrían denominar simplemente transformación de un paisaje a manos de su explotación económica.

Marga Melià recoge a lo largo de hora y media el testimonio gráfico y oral del impacto de la industria extractiva sobre una naturaleza agraciada y añorada por quienes la conocieron en su forma genuina.

Algunos de los que participan en el documental prefieren no regresar a los paisajes de su infancia para evitar el dolor que les produce contemplar lo que para ellos es un desastre, casi un crimen.

La película está construida en torno a filmaciones de hace 14 años que sirvieron para editar un libro con idéntico nombre y que hoy tienen la misma actualidad. Se podrá compartir o no su opinión, pero la cuestión de fondo que plantean es racional: ¿cuánta gente cabe en su isla?

El –no-- modelo turístico español muestra su peor cara en el territorio acotado de Mallorca, pero es el mismo en la península; y las consecuencias, muy parecidas. Es una actividad económica que carece de mesura y alimenta el incendio de los precios de la vivienda.

Unas 30.000 personas asistieron la semana pasada al Raïm Wine Fest organizado en el centro histórico de Palma

Unas 30.000 personas asistieron la semana pasada al Raïm Wine Fest organizado en el centro histórico de Palma EUROPA PRESS

La realidad clama por un proyecto, una línea de actuación para que el turismo --como cualquier otra actividad-- esté al servicio de los ciudadanos y no al revés.

Los accidentes de Adamuz y Urda en el corredor ferroviario que une Madrid con el sur nos hablan de algo muy semejante. Pese a lo que diga el ya exministro de Transportes, el AVE está tan saturado que ha colapsado.

Además de las acusaciones y los ataques, el último desastre ha puesto sobre la mesa datos muy esclarecedores de la gestión de las infraestructuras ferroviarias. Se mida como se mida, la inversión en mantenimiento ha crecido muy por debajo del número de pasajeros y de viajes. Y no aguanta la comparación con economías menos turísticas.

El exministro de Transportes, Óscar Puente, durante la rueda de prensa del día 30 de octubre

El exministro de Transportes, Óscar Puente, durante la rueda de prensa del día 30 de octubre EUROPA PRESS

La demanda se ha más que duplicado en menos de nueve años. El tráfico del tramo Madrid-Sevilla aumentó un 24% solo en el 2023, y al año siguiente un 18,5%.

No hay estructura que lo aguante. En el caso del corredor Madrid-Barcelona, se producen 12 millones de viajes al año, lo que equivale a 180 vuelos diarios del Puente Aéreo.

Si la Administración optara por el modelo alemán durante los trabajos de actualización del trayecto Madrid-Barcelona al que en mala hora aludió el entonces ministro El Prat no sería capaz de asumir el tráfico. Y Barajas terminaría en colapso.

Entre todos hemos creado un monstruo porque nos dejamos arrastrar por los mismos estímulos. En el caso del AVE era visible desde hacía algún tiempo, desde que usarlo empezó a generar tanto estrés como tomar un avión. ¿Por qué aceptamos que el tráfico de automóviles debe regularse para evitar que paralice las ciudades y, sin embargo, estamos ciegos ante la saturación descabellada de los trenes y las autopistas?

El concepto no es decrecimiento, sino diversificación y adaptación a los nuevos escenarios. Los mallorquines de Suportant el paradís mantienen que el precio pagado a cambio de los beneficios del turismo que ha transformado su tierra no compensa. Óscar Puente planteó ayer en la Diputación Permanente del Congreso algo parecido a un replanteamiento de la alta velocidad, lástima que lo hiciera cuando él ya sabía que no era ministro.