Miles de vecinos del Tsunami Vecinal han sacudido el centro de Barcelona este sábado. Están hartos. De la inseguridad y la suciedad. De los narcopisos. Del incivismo en la Barceloneta. Pero, sobre todo, del ninguneo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que, según ellos, “no ha cumplido con la palabra que les dio”. En un principio, iban a volver a reunirse antes del 16 de noviembre, pero no han obtenido respuesta y por eso han salido de nuevo a la calle. Las entidades vecinales –que cada vez ganan más adeptos– se quejan, sobre todo, de que las problemáticas no se solucionan.

La manifestación ha empezado sobre las cinco de la tarde en cada uno de los lugares acordados para cada barrio: Rambla del Raval (Raval), Parc de les 3 Xemeneies (Poble Sec), Nou de la Rambla-Rambla (Eixample. Gòtic, Casc Antic), plaza Voluntaris (Forum, Airnet, Diagonal Mar, Besòs Maresme, Poble Nou, Vila Olímpica), plaza Poeta Boscà (Barceloneta) y parada del Metro de Barceloneta (Galvany, Prosperitat, Trinitat Vella y Carmel).

CLAMOR AL UNÍSONO

Luego han seguido avanzando hasta concentrarse todas juntas en la Via Laietana, a la altura de Correos, desde donde haN recorrido la distancia hasta la plaza Sant Jaume. Ahí han aparecido con pancartas de todo tipo. "Basta ya de tanta delincuencia", "estamos hartos, soluciones ya", se ha podido leer. 

Las quejas son las mismas que en la primera concentración, que tuvo lugar en septiembre. Los representantes vecinales sostienen que la ciudad se encuentra "descontrolada y la convivencia de todos en peligro". "Colau y su equipo deben saber que los ciudadanos están enfadados por el poco caso y la escasa resolución a los problemas relacionados con el incivismo y la inseguridad", se quejan indignados a la espera de que esta vez Ada Colau les haga caso.

Los convocantes han añadido a través de un comunicado que no quieren "perder de vista el objetivo". Según ellos, hay que "atacar los problemas de fondo de la ciudad que nos han llevado a esta situación crítica y a la pérdida de imagen de nuestra ciudad". El movimiento transversal triunfa y, de hecho, en este último mes se han unido vecinos de otros barrios, como los de Galvany, el Carmel o el Front Marítim.