La pugna por los lazos abandona plaza Sant Jaume. Pero no Barcelona. Esta vez ha sido la Federación de Entidades de Cultura Popular y Tradicional de Barcelona Vella la que ha retirado (con resignación) dos lazos amarillos que lucían una pareja de gigantes. Ambos estaban expuestos en el equipamiento municipal de La Casa dels Entremesos.

Al parecer, la entidad recibió un requerimiento de la Junta Electoral por una denuncia de una visitante. Tal como ha informado a través de un comunicado la federación de entidades culturales, el pasado jueves recibieron una llamada desde el distrito de Ciutat Vella en el que les informaban de que la Junta Electoral requería de retirar de La Casa dels Entremesos cualquier lazo amarillo, estelada o pancarta partidista al tratarse de un espacio de titularidad municipal.

PRUEBAS GRÁFICAS

Luego, al tener el requerimiento por escrito, comprobaron que venía dado por la denuncia de una ciudadana que había visitado el espacio. Además, la Junta Electoral comunicaba que la denunciante había adjuntado pruebas gráficas y que, por eso, la retirada de los símbolos debía ser efectiva antes de las 21:41 horas del mismo jueves.

Consternados, comunicaron que no tenían colgado ningún lazo amarillo ni en la fachada ni en el interior por lo que no entendían el requerimiento, puesto que en la fachada solo exhiben una senyera oficial. Luego, cayeron en la cuenta: "El único indicio que encontramos son los lazos amarillos de una pareja de gigantes expuestos" porque son de propiedad privada de una entidad de la Federación.

LOS HAN SUSTITUIDO POR UN TEXTO

Finalmente, han optado por "retirar los lazos amarillos de las figuras y sustituirlos por un texto donde se explica y se denuncia la razón por la que ya no llevan el lazo amarillo". En el mencionado comunicado denuncian también “el punto alcanzado”, en que ven “atacada una vez más la libertad de expresión de las personas y entidades”. Y, zanjan: “Esto hace que nos reafirmamos aún más en nuestras convicciones e ideas".

El jueves, también el consistorio que lidera Ada Colau recibió una notificación y se apresuró en retirar el lazo amarillo de la fachada del Ayuntamiento horas más tarde. La noche anterior se habían producido momentos tensos con la Guardia Urbana en la plaza porque un grupo de encapuchados procedió a quitar el lazo.

Algo parecido sucedió la noche siguiente cuando otro grupo trató de hacer lo mismo en la fachada de enfrente, en el Palau de la Generalitat. A diferencia de Colau, el presidente Quim Torra sigue desafiando a la Junta Electoral de Cataluña manteniendo el lazo amarillo que se ha convertido ya en un auténtico símbolo de discordia.

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