Jorge Trias Sagnier ha fallecido este miércoles, después de que se hubiera recuperado del virus del Covid, según ha podido saber Metrópoli. Lo superó, pero se le reactivó hace un mes y estaba hospitalizado. El abogado y miembro de la burguesía barcelonesa, con una larga trayectoria profesional, llevó casos de gran trascendencia como la condena al exgeneral de las SS, León Degrelle, después de un largo proceso que se vio compensando en el Tribunal Constitucional, que otorgó el amparo a Violeta Friedman. Pero también tuvo un papel primordial en la defensa del juez Javier Gómez de Liaño.

Trias Sagnier nació el 13 de julio de 1948, y era miembro de una de las grandes familias de la burguesía catalana. Su hermano era el filósofo Eugenio Trias y su padre el abogado y político Carlos Trias Bertrán. Jorge Trias se vinculó políticamente al PP, y fue diputado por Barcelona en el Congreso entre 1996 y 2000, el primer mandato de José María Aznar.

CONTABILIDAD B DEL PP

El abogado y político ha estado en los últimos años relacionado con los casos de corrupción del PP. Él fue quien explicó a la prensa los llamados papeles de Bárcenas, sobre el extesorero del PP. En el juicio por la llamada caja B del PP, Trias Sagnier señaló, en la Audiencia Nacional, que después de que estallara el caso Gürtel, Bárcenas contactó con él mediante un amigo común. El extesorero del PP le mostró, entonces, los documentos en los que habría anotado la contabilidad B del PP. Según Trias Sagnier, aquello le pareció un “monumental escándalo político”, aunque no lo vio como un delito fiscal.

El abogado pudo fotocopiar aquellos documentos, para hacérselos llegar a su amigo Gerardo Viada, abogado del diario El País, que los acabaría publicando en febrero de 2013. Según Trias Sagnier, los dirigentes del PP comenzaron un largo proceso de acusaciones contra él, con amenazas de demandas millonarias. Se trató, como él mismo dijo, de un “acoso realmente terrible”.

DE BARCELONA A MADRID

Él mismo quiso explicarse, a partir de esa circunstancia, al señalar en un largo artículo en El País que empezó a ejercer la abogacía en Barcelona en 1971, y abrió un despacho en Madrid diez años más tarde. Lo hizo porque, a su juicio, Barcelona “empezaba a perder su identidad cosmopolita y se inclinaba hacia un nacionalismo con el que no comulgaba”, que coincide con los primeros años de gobierno de Jordi Pujol, que había accedido a la presidencia de la Generalitat en 1980. Su primer trabajo fue como asesor del Ministerio de Justicia en la reforma penitenciaria. Y de ahí pasó a montar su despacho profesional “y a tener éxito”. Esa carrera fue creciendo y “en diciembre de 2012 mis ingresos me proporcionaban una vida confortable”.

Jorge Trias Sagnier, en una imagen de archivo / EFE

Trias Sagnier defendió siempre la capacidad de los abogados para ofrecer una defensa profesional de calidad a todas las personas que lo necesitaran, incluso en casos peliagudos. También defendía su otra faceta, la de periodista –como colaborador en medios como ABC o El País--, escritor y político. El interés en la política, forjado en el seno familiar, le llevó a representar al PP. Fue en 1996, de la mano directamente de José María Aznar.

COLUMNISTA Y POLÍTICO

El entonces candidato del PP a la presidencia del Gobierno buscaba miembros de la burguesía catalana para tener influencia en Cataluña y poder competir electoralmente con CiU. Y uno de los elegidos fue Jorge Trias Sagnier. Él mismo lo explicó: “Al convertirme en un abogado de éxito y columnista leído, José María Aznar, que no era todavía presidente del Gobierno, sino jefe de la oposición, me ofreció la oportunidad de presentarme a las elecciones a diputado por Barcelona. Acepté, salí elegido, y entre los años 1996 y 2000 fui representante de la soberanía nacional”. Era también columnista de El español.

Esa misma relación con el PP, sin embargo, acabaría mal, como un apestado para el partido por las revelaciones de los llamados papeles de Bárcenas, que él pudo conocer de la mano del mismo extesorero del Partido Popular.

El funeral tendrá lugar este jueves en el tanatorio de Sant Gervasi de Barcelona. Los familiares, que han expresado el agradecimiento por las expresiones de cariño recibidas en las últimas horas, han preparado, sin embargo, una misa en Madrid en las próximas fechas para que todos sus amigos y tamién familiares puedan despedirse en la ciudad que también fue suya.