El espacio público debería ser sagrado. Los incidentes se suceden en muchos municipios del área metropolitana. Y, aunque es cierto que no se puede atajar por completo todo lo que sucede, los municipios tienen la obligación de velar por el cuidado de sus ciudadanos.
Máxime en las noches en las que se celebran las fiestas mayores de la localidad.
La alcaldesa de Argentona, Montse Capdevila, debería tener eso en cuenta, aunque se había organizado un dispositivo especial, con dos patrullas locales y presencia de los Mossos d’Esquadra.
El hecho es que resultó insuficiente y se produjo una brutal paliza de un grupo de jóvenes a un chico de 18 años y una chica de 16 años. Los hechos sucedieron en la madrugada del pasado sábado.
Las policías locales de muchos ayuntamientos no pasan por sus mejores momentos. Hay dificultades laborales, peticiones de mejoras salariales y de mejores condiciones.
Todo eso es cierto, pero la sensación de impunidad que determinados jóvenes o no tan jóvenes tienen a lo largo de muchas noches comienza a ser muy latente y es preocupante para los ciudadanos.
La policía local de Argentona incide en que tenía en marcha un dispositivo especial. La alcaldesa debe ver qué falló y qué puede hacer de ahora en adelante. Y pedir la ayuda que sea conveniente.
