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Está satisfecho y prepara con mimo el relevo en su empresa, que creó de la nada. Enrique Tomás se define como “un tendero” de Badalona. Pero está al frente de una gran empresa con 1.300 trabajadores, que ha situado el jamón como uno de los productos más apreciados y presentes en lugares estratégicos, como en las máquinas expendedoras de las salas de espera de los aeropuertos.

Enrique Tomás se sincera: “El reconocimiento de la marca está muy por encima de lo que fui capaz de soñar”.

Ahora está a punto de cumplir 60 años. Y cree que ha llegado el momento de la “transición”. Prepara a sus hijos, Albert y Núria, para que tomen el relevo, pero “de verdad”, asumiendo sus propias decisiones, algo que no suelen hacer bien los empresarios que pilotan empresas familiares.

Tomás incide en esa cuestión en esta nueva entrevista de Hotel Metrópoli, las conversaciones de Metrópoli, en el Eurostars Barcelona Central, con el periodista Carlos Losada.

El fundador del imperio del jamón que lleva su nombre confiesa abiertamente que la realidad actual ha desbordado cualquier expectativa de su infancia. "El conocimiento de la marca de Enrique Tomás hoy por hoy está muy por encima de lo que yo fui capaz de soñar. A mí me parece algo maravilloso", asegura con orgullo, recordando cómo una simple idea nacida en la adolescencia se convirtió en un sello reconocido popularmente.

Este éxito, sin embargo, no nubla la perspectiva de un hombre que rechaza los discursos fáciles de las redes sociales sobre el enriquecimiento rápido y los mantras de los gurús digitales. Criado en un piso de 55 metros cuadrados junto a sus padres, su abuela y sus diez hermanos, Tomás relativiza el concepto de la opulencia material. "Ni soy rico, ni es mi objetivo ni lo ha sido nunca", afirma de manera tajante, para luego añadir que el verdadero patrimonio se mide bajo otros parámetros: "Cuando tú tienes lo que necesitas y un poco más, ya está... El ser rico conceptualmente es una sensación".

Enrique Tomás, en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

En todo caso, Enrique Tomás ha logrado levantar un imperio, una empresa con beneficios y con nuevos proyectos de expansión. La cuestión es cómo puede tener continuidad.

El empresario se muestra especialmente crítico con cómo se gestiona este relevo en su entorno más cercano. "La transición no se hace bien. Normalmente en la empresa familiar se hace bastante mal, se llevan empresas y familias para adelante. Y en Cataluña se hace especialmente mal, no sé si debido a la fiscalidad o por otras razones".

“Se suelen hacer tarde, o cuando no hay más remedio", insiste Tomás. Y para evitar que una historia bonita se transforme en un "drama", ha optado por implicar a sus hijos con tiempo y energía, diferenciando claramente la jubilación de una transición ordenada.

Carlos Losada, Enrique Tomás y Manel Manchón, en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

A pesar de que el negocio ha cambiado radicalmente y se ha convertido "en una multinacional", el empresario tiene claro que su mayor activo sigue siendo el factor humano. "Me quedaría sin la menor duda con las personas", insiste, celebrando que sus dos primeros dependientes sigan trabajando a su lado tras casi medio siglo.

Pero, ¿qué ha pasado con el jamón, cómo se ha transformado? Para Tomás, “tiene campo por recorrer, para estar al lado de los grandes tótems de la alta gastronomía mundial, como el caviar, el foie o la trufa.

Una de sus últimas iniciativas para impulsar el reconocimiento global del jamón es el llamado Mundial del Jamón, que se celebrará en Ronda (Málaga) los días 4, 5 y 6 de septiembre. Será una competición con votación popular y un jurado de notables que pretende dictaminar de forma limpia cuál es el mejor producto del mundo.

"El motor que mueve el mundo es la ilusión. Sin ilusión no puedes hacer nada", señala Tomás, que se moja personalmente sobre el mejor jamón. “A mi entender el mejor jamón del mundo es el del Valle de los Pedroches”.

Los participantes con Enrique Tomás en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

Una de las cuestiones espinosas que se dirimen en las redes sociales es el precio de los productos que se consumen en los aeropuertos. Tomás entiende que los precios pueden ser muy altos por las propias condiciones que el operador, Aena, pone a las empresas que desean instalarse. “Puede resultar chocante, pero estamos a cinco minutos de que un café se cobre a cinco euros. La cuestión es que hay que defender la cuenta de explotación de cada empresa para no hundirse”, añade.

Tomás defiende con pasión su propia ciudad, Badalona, que él define como “pueblo”.

La subdirectora de 'Metrópoli' Elena Garrido, en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

"Yo soy pro Badalona y a veces cuesta que la gente lo entienda", reconoce el empresario, quien recuerda haber mantenido un trato excelente con todos los alcaldes de la localidad, desde el histórico comunista Màrius Díaz hasta el actual gobierno municipal que encabeza Xavier García Albiol, de quien valora que sea conocido y aclamado por jóvenes y mayores.

"Hemos pasado de que cuando decías que eras de Badalona uno se agarraba la cartera, a un reconocimiento a nivel nacional", afirma. En este sentido, rememora con especial gratitud el honor de haber sido el pregonero de las Fiestas de Mayo de 2024, un evento donde le sorprendió la gran conexión popular que el consistorio despierta entre las generaciones más jóvenes.

Asimismo, el tendero se muestra "muy contento" con la gestión de Jaume Collboni en Barcelona, definiéndose una vez más como una persona ajena a cualquier tipo de radicalismo: "Yo no soy extremista para nada". Y también valora que Salvador Illa, como presidente de la Generalitat, haya sido capaz de “reducir el ruido que imperaba antes”.