Las personas con dolor crónico conocen bien la paradoja del descanso: llega la noche, el cuerpo pide dormir, pero meterse en la cama activa las molestias. La percepción del dolor aumenta al tumbarse, los cambios de postura para aliviarlo provocan despertares constantes y, al amanecer, la sensación de cansancio es mayor que al acostarse.
Esta relación entre dolor y sueño no es casual. Ambos comparten vías nerviosas y neurotransmisores, lo que explica por qué la falta de sueño debilita el sistema inmune y hace al cuerpo más vulnerable al dolor crónico. Pero también ocurre lo contrario: quienes consiguen dormir bien experimentan al día siguiente una reducción importante de sus dolores. Dormir bien hace que el dolor sea más controlable.
Por ello, elegir una cama y colchón adecuados, pese a no resolver el dolor crónico de forma segura, sí va a ayudar a reducirlo y aumentar las posibilidades de que las personas tengan un descanso reparador. Por ello, antes de hacerse con mobiliario para descanso, hay que acudir a profesionales que nos ayuden a elegir los modelos más adecuados.
El tamaño, la altura, la accesibilidad y el tipo de estructura influyen directamente en la postura nocturna y en la facilidad para cambiar de posición sin provocar más dolor. Por ello, no hay que lanzarse a comprar camas y colchones en función del diseño o el precio. Hay que comprar pensando que se está haciendo una inversión en descanso y en calidad de vida. Y, entre los mejores profesionales, están los expertos de El Rey de las Camas, quienes nos explican cómo elegir la cama nos va a ayudar a mejorar la calidad de vida con un mejor descanso.
Por qué el dolor empeora durante la noche
Los dolores osteomusculares se intensifican por la noche debido a la propia posición del cuerpo en la cama. Permanecer tumbado durante horas en la misma postura ejerce presión sobre determinadas zonas, comprime articulaciones y tensa músculos. Cuando el dolor aumenta, el cuerpo intenta aliviarlo cambiando de postura, lo que provoca un despertar parcial o total. Este ciclo puede repetirse en las personas varias veces cada noche, empeorando el sueño y reduciendo el tiempo de descanso.
Además de la postura en la misma cama, hay otros factores que también inciden en el malestar nocturno. Por ejemplo, la altura de la cama es determinante. Una demasiado baja obliga a agacharse excesivamente para tumbarse y levantarse, lo que puede resultar doloroso para personas con problemas de espalda o rodillas. Una cama demasiado alta dificulta el acceso y aumenta el riesgo de caídas durante la noche.
Pero hay más. Otro factor a menudo olvidado es el espacio disponible en la cama. Una persona con dolor crónico que comparte cama con su pareja necesitará espacio suficiente para moverse durante la noche sin molestar al otro. Una cama estrecha, tristemente, obligará a adoptar posturas forzadas que terminarán agravando el dolor y dificultando el descanso de ambos.
La importancia de acertar con las medidas
Con respecto al último punto, hemos de ser conscientes de la necesidad de escoger la medida correcta de cama. Las medidas estándar en España van desde los 80x190 centímetros de las camas pequeñas hasta los 180x200 cm de las camas extra grandes. Para personas con dolor crónico que duermen solas, una cama individual amplia de 105x190 cm o 120x190 cm ofrece más libertad de movimiento que una cama estándar de 90 cm, por lo que suelen ser más recomendables porque, además, no suelen ocupar un espacio excesivo.
En el caso de parejas, la cama de matrimonio estándar de 135 x 190 cm es la más habitual en España, pero puede resultar insuficiente si alguno de los ocupantes cambia de postura con frecuencia. Aquí, y cada vez es más común, la alternativa de la cama doble de 150 x 190 cm es una excelente opción e incluso la de 160 x 200 cm.
Para hacerte una idea más concreta del tamaño, puedes consultar una guía de medidas de camas para entender qué tamaños existen y cuáles se adaptan mejor a cada situación. Sobre este punto, El Rey de las Camas, con casi 60 años de experiencia en el sector, ofrece orientación sobre las medidas más adecuadas según el espacio del dormitorio y el tipo de uso.
El papel del asesoramiento especializado
Este asesoramiento profesional es más importante que nunca. Por ello, es importante acudir a tiendas que conozcan bien el producto y entiendan las necesidades específicas de cada cliente. No lo olvidemos, la firmeza de la estructura, el tipo de somier, la altura y el propio colchón son los aspectos que más influyen en la calidad del descanso y los pormenores de los diferentes modelos los conocen mejor que nadie los buenos profesionales.
Profesionales como los de El Rey de las Camas, con quienes tendrás acceso directo y personalizado para tomar la decisión más acertada. Ya sea porque sufres dolor crónico, porque quieres mejorar el descanso de calidad o porque tienes una pequeña habitación y no sabes qué tipo de cama es más adecuada en la misma, en esta tienda te ayudarán a encontrar el modelo adecuado a tus necesidades.
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