La inteligencia artificial ha dado un paso que ya no pasa desapercibido. El experimento de Anthropic, en el que agentes de IA han negociado precios, respondido a contraofertas y cerrado acuerdos con dinero real, ha situado esta tecnología en el centro de la conversación mediática. Al mismo tiempo, movimientos como la alianza entre Check Point y Google Cloud reflejan que las grandes compañías ya están preparando infraestructuras específicas para desplegar estos sistemas en entornos empresariales.
Lejos de quedarse en titulares, esta evolución empieza a aterrizar en España, donde pymes y agencias ya utilizan agentes de IA en procesos comerciales reales. En ese tránsito, Miriam Lao, especialista en IA, automatizaciones y fundadora de MKT Hackers, aporta una lectura práctica y un análisis sobre qué pueden hacer hoy estos sistemas dentro de pymes y agencias.
De ejecutar tareas a negociar acuerdos: el salto que ya se está produciendo
El experimento de Anthropic no ha llamado la atención únicamente por su planteamiento, sino por lo que demuestra. En un mercado controlado, agentes de inteligencia artificial actuaron como compradores y vendedores, gestionando operaciones completas sin intervención humana directa.
Durante el proceso, los agentes mostraron capacidades que van más allá de simples automatismos. Fueron capaces de comparar ofertas, responder a contraofertas, ajustar precios y llegar a acuerdos utilizando lenguaje natural, sin necesidad de comandos previamente programados. Para analizar su comportamiento, la compañía diseñó varios entornos de mercado paralelos: uno real, donde se completaban las transacciones, y otros destinados a observar patrones y diferencias en la toma de decisiones.
Este avance no se produce de forma aislada. Cada vez más compañías están explorando cómo integrar estos sistemas en su operativa diaria. En paralelo, la integración anunciada entre Check Point y Google Cloud pone el foco en un aspecto clave: la seguridad y gobernanza de agentes capaces de ejecutar acciones dentro de entornos productivos, con control en tiempo real sobre lo que hacen y cómo lo hacen. Este movimiento incluye sistemas de supervisión, políticas de uso y verificación previa de cada acción, lo que refleja que la adopción de agentes de IA ya no es solo una cuestión tecnológica, sino también operativa y estratégica dentro de las empresas.
Miriam Lao: cuando la tendencia tecnológica se convierte en operativa real en España
Lo que en el experimento se plantea como prueba, en el tejido empresarial ya empieza a formar parte del día a día. En España, negocios de distintos sectores están incorporando agentes de inteligencia artificial para optimizar sus procesos comerciales, reduciendo la dependencia de tareas manuales.
Miriam Lao, referente en inteligencia artificial aplicada al marketing digital, sitúa el foco precisamente en esa transición. Su trayectoria en ventas —con más de 5.000 llamadas de cierre y la dirección de su primera agencia de marketing, que alcanzó una facturación de 700.000 euros en menos de un año en una etapa anterior al auge de la IA— le permitió detectar uno de los grandes límites del crecimiento empresarial: la dependencia constante de personas para convertir oportunidades en ventas.
A partir de esa experiencia, Lao identificó el potencial que tendría la inteligencia artificial para transformar la forma de vender, escalar operaciones y automatizar procesos comerciales. Esa visión temprana la llevó a convertirse en una de las primeras profesionales en aplicar soluciones de IA dentro de empresas y agencias con un enfoque orientado a la automatización y la eficiencia operativa.
“Lo que se está viendo ahora es que los agentes no solo asisten, sino que ejecutan partes completas del proceso comercial”, explica Miriam. A través de MKT Hackers, la academia especializada en inteligencia artificial aplicada al marketing y la automatización comercial, traslada este enfoque a emprendedores y profesionales que buscan integrar sistemas de IA dentro de pymes y agencias. El objetivo pasa por convertir la inteligencia artificial en una infraestructura operativa y no en una herramienta aislada.
Este enfoque conecta con una realidad que ya señalan distintos informes: aunque la adopción de la IA es elevada, muchas empresas todavía no han conseguido integrarla en procesos que generen resultados medibles.
Qué pueden hacer hoy los agentes de IA en pymes y agencias
Más allá del impacto mediático, la pregunta clave es práctica: qué pueden hacer hoy los agentes de IA dentro de un negocio. Según el enfoque desarrollado por Miriam Lao, su aplicación ya cubre varias fases críticas del proceso comercial.
En la captación, los agentes permiten identificar oportunidades y contactar con potenciales clientes de forma automatizada, operando sin interrupciones. En la atención, gestionan conversaciones en tiempo real, ofreciendo disponibilidad 24/7 y manteniendo interacción constante con los usuarios.
En la cualificación, analizan perfiles y necesidades para priorizar leads con mayor probabilidad de conversión. Y en fases más avanzadas, intervienen en el cierre, gestionando objeciones o estructurando propuestas, además de ejecutar estrategias de upselling orientadas a incrementar el valor de cada cliente.
El cambio que reflejan experimentos como el de Anthropic empieza así a materializarse en la operativa empresarial. A medida que los agentes de inteligencia artificial asumen decisiones y ejecutan acciones, empresas, pymes y agencias empiezan a dejar de utilizarlos únicamente como asistentes para integrarlos como parte activa de sus procesos comerciales.
En esa evolución, propuestas como la de Miriam Lao muestran cómo este salto ya no pertenece al terreno de la prueba, sino al de la aplicación real. La diferencia ya no está solo en acceder a la tecnología, sino en saber cómo integrarla de forma útil dentro del funcionamiento diario de un negocio.
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