Un espacio de la Sagrera se ha convertido en el epicentro de los problemas de civismo en el barrio barcelonés. Sobre uno de los accesos al metro, en concreto, el ubicado en uno de los extremos de la calle de Honduras, se ha levantado una pequeña plaza que aglutina a personas que a cualquier hora del día consumen alcohol y drogas.

Así lo han asegurado vecinos de la calle a Metrópoli, que añaden que las molestias pueden alargarse hasta altas horas de la madrugada. Además, no es algo focalizado en fines de semana, sino que los gritos, botellas rompiéndose e incluso altavoces con música son una constante también en días laborables.

DROGAS

Por la mañana, la plaza amanece llena de restos de suciedad, cristales rotos y orines de la noche anterior. Pero lo peor, explican, se ha dado durante el día, pues a plena luz y delante también de niños que vuelven a casa de su horario escolar se puede ver a gente consumiendo cocaína. Se trata de una imagen que, si bien no es diaria, sí se repite con relativa frecuencia.

Dos personas consumen cocaína en una plaza de la Sagrera CEDIDA

Todo ello contribuye a "generar un clima de inseguridad" y de mala convivencia. La sensación de hartazgo aumenta con el paso del tiempo. "Si la policía no actúa, comenzaremos a hacerlo nosotros", comentan los vecinos consultados.

PRESENCIA POLICIAL

Y es que esta es otra de las quejas que relatan a este digital las fuentes vecinales consultadas. Según relatan, han llamado en decenas de ocasiones tanto a la Guardia Urbana como a los Mossos d'Esquadra en momentos en los que se estaban llevando a cabo botellones en esta plaza aledaña a la avenida de Meridiana. Sin embargo, lamentan que su presencia es testimonial: "nunca les he visto acudir, pero sí pasar de largo", afirma uno de los vecinos.

Una plaza de la Sagrera, epicentro de botellones, suciedad y molestias en el barrio CEDIDA

Preguntados por este digital, la policía autonómica catalana explica que la competencia en materia de incivismo corresponde a la Guardia Urbana. En ocasiones, no obstante, sí pueden hacerse cargo los Mossos, pero son peticiones que no siempre se atienden --o se atienden tarde--, pues se priorizan hechos delictivos y violentos. También condiciona el tiempo de respuesta la cantidad de efectivos disponibles en el momento de la llamada a la policía.

MOLESTIAS

Por su parte, fuentes municipales explican que los agentes "han sido requeridos 22 veces en lo que va de año. De estos servicios, 10 se anularon a instancias de la misma persona que había llamado. El resto de servicios fueron atendidos en su mayoría por la Guardia Urbana pero también por otros cuerpos policiales". En esta misma línea, añaden que todos los requerimientos eran por molestias, no por consumo de drogas.

La plaza de la Sagrera, sucia tras una noche de consumo de alcohol CEDIDA

Con todo, los vecinos continúan, por el momento, levantándose cada mañana con el hedor a alcohol y a orina, un recordatorio de los problemas para conciliar el sueño por el ruido y los botellones de la noche anterior.