El Museo de Historia de Barcelona inauguró hace un mes una nueva sede ubicada en la antigua fábrica Fabra i Coats, en el distrito de Sant Andreu, dedicada a explicar la historia del trabajo y su papel en la capital catalana.
Durante la presentación, el concejal de Cultura, Xavier Marcé, acompañado por el director del museo, Carles Garcia, destacó el legado industrial de la ciudad, que se podrá explorar en este nuevo "espacio de interpretación, recordatorio y referencia".
El museo, impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona con fondos Next Generation, cuenta con dos exposiciones permanentes sobre la historia del trabajo en Barcelona y sobre la propia Fabra i Coats, así como un "fondo visible" formado por las propias colecciones del Museo de Historia y por las donaciones de trabajadores, entidades, empresas y particulares.
Panorámica de la Fábrica & Coats, en Sant Andreu
Historia de la fábrica
Ubicado en la Nave F del antiguo recinto fabril, el museo recibe a los visitantes con un molino de carbón conseguido por la asociación de trabajadores de la Maquinista Terrestre y Marítima, y sigue con la exposición 'Fabra i Coats de Sant Andreu: empresa, treball i memòria', que repasa la historia de esta fábrica y su papel para el barrio.
A continuación, se pueden apreciar las más de 4.000 piezas que componen el fondo, la mayoría provenientes de la propia Fabra i Coats pero también de otras empresas, con maquinaria, herramientas, objetos de producción, documentos y materiales vinculados a los sectores que desarrollaban su actividad en Barcelona, como el textil, el metal o el transporte.
Al final del recorrido, la exposición 'Barcelona, ciutat i treball' repasa la historia contemporánea del trabajo en la capital catalana entre los siglos XIX y XXI, combinando materiales históricos, documentos, fotografías, objetos y recursos audiovisuales para completar la "lectura transversal" sobre el legado industrial de la ciudad.
Parte de nuestra vida
Marcé reivindicó en la inauguración de este nuevo espacio la importancia de que "la ciudad explique la historia de los barrios, pero también que los barrios expliquen la historia de la ciudad" a través de 17 espacios que conforman la red del Museo de Historia de Barcelona a lo largo y ancho de la capital catalana.
"Esta exposición nos explica a todos, todos podemos encontrar una parte de nuestro padre o de nuestra madre, a través de objetos que también son parte de nuestra vida", destacó el director del museo.
Rehabilitación de la fábrica
Tanto las dos exposiciones como el fondo se ubican en la Nave F de la Fabra i Coats, antiguamente dedicada al teñido de hilos, de alta toxicidad, y que abre por primera vez al público tras haber sido rehabilitada con el objetivo de mantener los rasgos tipológicos de la arquitectura industrial pero con una mejora de la eficiencia energética y de la sostenibilidad.
En concreto, se ha apostado por la recirculación de materiales, integrando recursos existentes a nuevos elementos constructivos desde un enfoque basado en estrategias pasivas, incorporando además un nuevo sistema de generación fotovoltaica, permitiéndole alcanzar una calificación energética A.
