El mapa del aparcamiento en Barcelona continúa su transformación y, esta vez, el foco de actuación se traslada al distrito de Sant Andreu.
A partir del próximo 9 de noviembre de 2026, el barrio de Trinitat Vella estrenará oficialmente la nueva Zona 36 del Área Verde.
Esta medida tiene como objetivo principal optimizar el uso del espacio público, un bien cada vez más escaso en la capital catalana, y priorizar de manera absoluta las necesidades de estacionamiento de los residentes.
Adiós al parking disuasorio
Ubicado en un enclave estratégico de la ciudad, Trinitat Vella ha sufrido históricamente la presión de ser un barrio fronterizo.
Cartel del área verde en Barcelona en una imagen de archivo
Limitado por grandes arterias de comunicación como el paseo de Santa Coloma, la avenida Meridiana y el Nus de la Trinitat, sus calles a menudo se habían convertido en un aparcamiento disuasorio improvisado (y gratuito) para cientos de conductores que, procedentes de otros municipios del área metropolitana, dejaban allí su vehículo para continuar su trayecto en transporte público hacia el centro de Barcelona.
Con la implementación de la pintura verde, esta dinámica tiene los días contados.
El fin de la odisea de buscar aparcamiento
La principal ventaja de la nueva Zona 36 es la drástica reducción del tiempo que los vecinos tendrán que invertir en buscar un hueco para su vehículo al volver de trabajar.
En total, la intervención urbanística habilitará 632 nuevas plazas verdes.
Sin embargo, la cifra real de aparcamientos a disposición de los empadronados será aún mayor. Gracias a las áreas de solapamiento con la contigua Zona 20, los vecinos de Trinitat Vella tendrán derecho a estacionar en un total de 768 plazas.
Área verde de pago para todos en Barcelona
Para garantizar la rotación y evitar que los vehículos foráneos monopolicen el espacio, la normativa será estricta con los visitantes: los coches que no pertenezcan a los residentes de la Zona 36 solo podrán estacionar en estas áreas por un tiempo máximo de dos horas, siempre dentro del horario de regulación que marquen las señales verticales y abonando la tarifa correspondiente.
Esta reordenación del espacio no solo piensa en los turismos. El proyecto del Ayuntamiento es integral y contempla la reserva de 231 plazas específicas para motocicletas, liberando así las aceras y mejorando la accesibilidad para los peatones.
Además, el tejido comercial del barrio se verá beneficiado con la creación de 29 plazas de Distribución Urbana de Mercancías (DUM), fundamentales para agilizar los trabajos de carga y descarga de los transportistas sin entorpecer la circulación del resto de vehículos.
Cartel de área verde en Barcelona
Trámites simplificados
Una de las grandes preocupaciones cuando se instaura una nueva zona regulada es la burocracia.
Para evitar quebraderos de cabeza, el Ayuntamiento ha automatizado el proceso para la inmensa mayoría de los afectados.
Los residentes empadronados en los límites de la nueva Zona 36 que sean titulares de un turismo ya domiciliado en Barcelona no tendrán que realizar absolutamente ninguna gestión.
A partir del 26 de octubre, el consistorio enviará a sus buzones una carta informativa detallando sus derechos y un folleto explicativo sobre cómo usar el servicio. Su tarifa estará vinculada directamente a la etiqueta ambiental de la DGT que posea su vehículo.
Un parquímetro en una imagen de archivo
Aquellos que sí deberán realizar un trámite previo (a través de la Oficina Virtual, llamando al 010 o pidiendo cita en BSM) son los nuevos empadronados o los vecinos que utilicen habitualmente un coche de empresa, de renting o de alquiler para periodos superiores a tres meses.
Tecnología de la app SMOU
Para el día a día, la tecnología será la gran aliada.
El consistorio recomienda dejar de usar los parquímetros físicos y pasarse a la aplicación móvil SMOU.
A través de su apartado ‘Residents Barcelona’, los usuarios podrán abonar sus tiques (desde un día hasta el año completo) de forma 100% digital.
Esta modernización evita el desperdicio de papel, elimina la necesidad de bajar a la calle a dejar el resguardo en el salpicadero y permite a los vigilantes comprobar la validez del estacionamiento en tiempo real mediante la lectura de la matrícula.
Un trabajador de parquímetro con un ciudadano
Calendario de obras
El despliegue de la infraestructura ha comenzado este mismo 22 de septiembre con la instalación de la preseñalización vertical.
Estos carteles provisionales son cruciales, ya que avisan calle por calle de los días exactos en los que estará prohibido aparcar para que las máquinas puedan trabajar.
El grueso de las obras se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 6 de noviembre. Durante este mes y medio, las brigadas municipales irán avanzando tramo a tramo realizando la señalización horizontal (pintando de verde los cordones de aparcamiento), instalando las señales verticales definitivas de regulación y conectando los nuevos parquímetros.
Tras el envío de las cartas informativas a finales de octubre, todo culminará el lunes 9 de noviembre de 2026.
