El Ayuntamiento de Barcelona abrirá este viernes por la noche el centro Pere Calafell, un albergue que estará abierto 24 horas al día a personas sintecho para que puedan hacer el confinamiento como las que sí tienen una casa. 

Así lo ha asegurado la concejal de Salud, Gemma Tarafa, en una rueda de prensa este jueves por la mañana.

MÁS APERTURAS

2.200 personas sintecho siguen alojadas en centros públicos pero hay otras 1.000 que aún viven en la calle. Tarafa ha emplazado a los gobiernos español y catalán a ayudar a mejorar esta problemática, "también cuando pase el estado de alarma".

El Ejecutivo local también ha anunciado la apertura en los próximos días de un equipamiento con 30 camas para estos ciudadanos que no disponen de domicilio en la actualidad y también el de otro espacio con lavandería e higiene personal dirigido a este colectivo de personas vulnerables.

FIRA CEDE UN ESPACIO

Fira de Barcelona ha facilitado un espacio, que hará de campamento y tendrá una capacidad para 1.000 camas para personas vulnerables. Este enclave dispondrá de lavabos y duchas. Se hará una primera fase destinada a 150 personas que se encuentren en esta complicada situación.

El gobierno municipal también podrá realojar en 200 pisos turísticos a este colectivo de personas más vulnerables tras llegar a un acuerdo con la operadora de alojamientos de este tipo, Aperture. Allí irán personas sintecho, mujeres afectadas por violencia machista y familias con hijos menores de edad que no disponen de un domicilio fijo hasta ahora. El coste lo asumirá el Ayuntamiento de Barcelona.

PARTE MÁS ALTA DE LA CURVA

Tarafa también ha alertado que "estamos en la parte más alta de la curva de contagios" por el Covid-19. Por ello, ahora es cuando tiene más sentido el confinamiento para “proteger a los más vulnerables y para no saturar los servicios de urgencias”.

La concejal de Salud ha insistido en que el Ayuntamiento ha repartido más de 4.800 comidas sociales diarias en casas de personas que necesitan esta distribución por el confinamiento.

25.000 MASCARILLAS

Además, sobre el servicio de atención domiciliaria, se ha producido una reducción de más de un 30% de visitas. Esto se debe a que hay familiares de estos usuarios que, al no trabajar, hacen estas tareas.

En las últimas horas, un total de 25.000 mascarillas y 43.000 guantes han sido donados por iniciativas solidarias a los profesionales de la sanidad en Barcelona. El objetivo es que estos trabajadores sanitarios puedan trabajar mejor estas semanas en la capital catalana, en el contexto de la crisis del coronavirus.