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Han sido 30 años tras la barra, sirviendo copas, hablando con la gente pero, sobre todo, observando. Observando cómo esas dos personas se miraban, entablaban su primera conversación, salían juntos del bar. Noches alegres, noches tristes. Noches en las que esa pareja entraba a pedir su ronda habitual luciendo un anillo en el dedo. El bar BB+, ubicado en el Triángulo Golfo, encara su último fin de semana de vida.

Lo explica, no sin un nudo en la garganta, David, uno de los dos propietarios del local, que lleva tres décadas abierto en la capital catalana. Comenzó con el proyecto del bar a los 22. Hoy, a sus 52, dice adiós, consciente de que la muerte del BB+ es inevitable, pero "por lo menos, vamos a darle un cierre digno".

Problemas con un hotel cercano

Mucho ha cambiado durante tres décadas la capital catalana. También, relata, "hemos pasado por mucho". Y la última batalla, la que dio la estocada de muerte, fue la pugna contra la nueva propiedad del inmueble, un hotel cercano que inició obras levantando el techado del edificio.

De pronto, un negocio llevado por David y Ángeles tuvo que hacer frente a goteras, inundaciones y la incertidumbre de que el clima decidiera por ellos si esa noche se facturaba o no. Durante ese tiempo, años, pagos de nóminas, alquileres, proveedores e impuestos han hecho mella.

Interior del BB+, ubicado en el Triángulo Golfo del Poblenou Facebook BB+

Contra las cuerdas, y con "un gran desgaste mental", han decidido aceptar un acuerdo para entregar las llaves y cerrar el local. "Nos han hecho una oferta y, tras valorarlo, hemos decidido que era lo mejor, así podíamos darle un final digno" al proyecto de sus vidas.

"Al final, si se tiene que morir, se muere decentemente y no arrastrándonos", reflexiona. Y para ello, en las noches de este viernes se ha planteado algo especial.

La despedida

Los propietarios han ampliado el horario. Abrirán en las noches de tanto el viernes como el sábado de 18:00 horas a 03:00 horas. Eso no solo permite permanecer más horas abiertos, sino también adaptarse a un público muy especial.

"Nos han llamado clientes, que ya son de la familia que se ha hecho en este bar, que se conocieron aquí y han terminado formando una familia e incluso teniendo hijos. Quieren venir con los pequeños para enseñarles el lugar que se conocieron", narra.

Horario ampliado

Ese horario también permite a que "aquellos con los que crecimos y que, por sus familias, no pueden venir por la noche, puedan acercarse más pronto por la tarde a tomar la última y despedirse".

La entrega de llaves se efectuará el próximo martes. Con este, prosigue el goteo de bajas en la oferta de ocio nocturno que durante décadas ha caracterizado al Triángulo Golfo de Barcelona. Según datos de la patronal catalana de ocio nocturno Fecalon, de los más de 30 bares y seis discotecas que había, hoy en día sobreviven solo 12 bares musicales y tres salas.

Una zona en crisis

No obstante, el número efectivo es todavía menor, pues bares como Hijos de Caín todavía no han echado el cierre, pero no pueden abrir por estar precintados, precisamente, por las filtraciones del techado levantado.

La manzana comprendida entre las calles de Pere IV, Pallars, Àlaba y Pamplona, antiguo centro neurálgico de bares musicales y ocio de la capital catalana, está herida de gravedad. Solo el tiempo sabe cuántos locales sobrevivirán.

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