La plaza dedicada a Sant Josep de Calassanç en Barcelona
Victoria vecinal en Sant Martí: Barcelona retirará un nombre franquista de una histórica plaza tras casi 70 años
El Ayuntamiento retirará del nomenclátor la denominación de Sant Josep de Calassanç, vigente desde 1958, para adoptar el nombre con el que los vecinos conocen este espacio en recuerdo a unas antiguas figuras infantiles
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El distrito de Sant Martí ha dado luz verde a una reivindicación histórica de los vecinos del Camp de l’Arpa del Clot.
Tras décadas de uso a nivel de calle, el Ayuntamiento de Barcelona iniciará los trámites formales a través de la Ponencia del Nomenclátor para rebautizar oficialmente el espacio situado en la confluencia de las calles Còrsega, Freser y Xifré como la plaza de las Tortugas.
Esta decisión supone la eliminación del actual nombre dedicado a Sant Josep de Calassanç, fundador de la Escuela Pía, una denominación establecida en pleno franquismo en el año 1958 pero que nunca llegó a arraigar verdaderamente entre el vecindario.
El origen del clamor vecinal
El apego popular a la nueva denominación responde a un motivo puramente nostálgico e intergeneracional.
Entre las décadas de los años sesenta y ochenta, este concurrido espacio público albergaba tres figuras de tortugas sobre las que jugaban los niños del barrio.
La plaza dedicada a Sant Josep de Calassanç, fundador de la Escuela Pía
Aunque estas icónicas estructuras fueron retiradas durante una remodelación llevada a cabo en 1991, la memoria colectiva mantuvo vivo el nombre.
Para intentar compensar aquella pérdida, el consistorio instaló posteriormente una escultura de homenaje a estos animales, obra del mallorquín Joan Bennàssar y bautizada como 'Hogar para la tortuga de los ocho anillos'.
Sin embargo, la pieza ha permanecido relegada a un rincón poco transitado de la plaza.
Remodelación integral a la vista
En paralelo al cambio en las placas de las calles, el consistorio barcelonés se encuentra redactando la licitación para ejecutar una nueva reforma integral del recinto, un proyecto surgido de un proceso participativo celebrado en el año 2024.
La transformación urbanística pivotará sobre tres ejes fundamentales centrados en mejorar la accesibilidad del entorno para conectarlo mejor con la calle Rogent, ampliar la zona de juegos infantiles e incorporar un nuevo punto verde junto a la pared medianera de la calle Xifré.
El objetivo municipal es poder adjudicar las obras antes del fin del actual mandato.
La plaza dedicada a Sant Josep de Calassanç, fundador de la Escuela Pía
Dentro de este proceso de rediseño, las agrupaciones vecinales han solicitado explícitamente que la nueva área lúdica vuelva a incorporar estructuras de juego con forma de tortuga, cerrando así el círculo para recuperar la esencia histórica del lugar.
Amplio consenso político
La modificación del nombre ha prosperado en el plenario del distrito gracias a un amplio acuerdo institucional que recogía las demandas de la calle.
La iniciativa salió adelante con los votos favorables de PSC, Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y ERC.
Las distintas formaciones coincidieron en la idoneidad de adaptar el nomenclátor a la identidad activa del barrio, poniendo en valor la voluntad popular frente a nombres que no generan arraigo en la comunidad.
En el bloque de la oposición, el Partido Popular optó por la abstención, alegando que se necesitaba acreditar de forma más fehaciente el apoyo mayoritario de los residentes al cambio.
Por su parte, Vox emitió el único voto en contra del plenario.