Bloques de viviendas en alquiler de la promoción de BeCorp en Sants / BECORP
El "edificio de los horrores" de Barcelona: inquilinos denuncian el "contrato abusivo" en una promoción de "pisos de lujo"
Los arrendatarios aseguran que los pagos son "extremadamente altos" y que "se ignoran" las quejas acerca de las condiciones de las viviendas
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La vivienda constituye uno de los problemas estructurales de las grandes ciudades, y Barcelona no se queda atrás. En octubre de 2021, una promoción de "pisos de lujo" se erigió en el distrito de Sants-Montjuïc, aunque la realidad de los vecinos parece ser otra.
"Llevo desde 2022 aquí y los problemas son recurrentes, primero con los suministros de agua, aire acondicionado, facturas que suben de precio sin avisar, un abuso constante", relatan fuentes cercanas a Metrópoli.
Estas edificaciones, instaladas en la calle Parcerisa --perteneciente al barrio de La Bordeta--, fueron propiedad del fondo de inversión alemán Patrizia, quien compró la cartera de alquiler de la empresa propietaria de los pisos, BCN Housing Place. Entre los movimientos empresariales, la consultora Azora adquirió los pisos hace un par de meses, aunque los problemas provienen de mucho antes.
Tres de los bloques de la promoción de BeCorp en Sants / BECORP
1.600 euros al mes
En esta línea, lo que más quebraderos de cabeza ha supuesto para los arrendatarios es el precio "abusivo", en sus palabras, del contrato de alquiler.
Según muestran los documentos consultados por este digital, algunas facturas llegan a los 1.657 euros por pisos de 50 metros cuadrados.
A esto, se le suman algunos pagos que la propiedad también adjudica a los inquilinos, como los gastos de comunidad, el IBI y el seguro de embargo. Respecto a la comunidad, los documentos indican que la tasa anual asciende a unos 471 euros, mientras que el IBI son 300 euros.
"La transparencia que ofrecen es mínima, no sabemos de dónde salen las facturas ni los precios tan elevados a la par que desiguales, porque hay pisos que pagan 155 euros más que otros aun teniendo los mismos metros cuadrados y condiciones", denuncian.
Contratos 'obligatorios'
Una de las condiciones que desde septiembre de 2023 se ha "interpuesto" a los vecinos, según sus versiones y papeles aportados, es la contratación de la empresa Sunflower para el consumo de agua caliente y aire acondicionado.
Zona común con piscina de la promoción de BeCorp en la Bordeta / BECORP
De este modo, recalcan que "no es posible negarse a tener dicha empresa", y que el cobro que efectúan es de 40 euros al mes de manera fija; una cuantía que aumenta según la utilización de los suministros, supuestamente. "Llevo tres semanas fuera de mi casa y, aun así, la factura que me ha llegado esta última vez es de 270,93 euros, es muy exagerado".
Además de estos "sobrecostes" que existen --según los inquilinos--, la propiedad también cobra un seguro de impago repercutible, es decir, una póliza que "protege al propietario" por si hay riesgo de que el arrendatario no pague sus facturas y que, en algunos casos, la cifra alcanza los 794 euros.
El "edificio de los horrores"
"BCN Housing tiene ocho bloques residenciales en Barcelona, y todos tienen la misma tónica, con cláusulas abusivas y unas condiciones que dejan mucho que desear", afirma el abogado Arnau Buqué, que asegura llevar 150 casos de este tipo contra esta empresa, aproximadamente.
El letrado también resalta que los juzgados "están machacando" a la propiedad, y que en parte, esto se debe a que los gastos que se incluyen de manera "desleal" como el IBI se añaden sin previo aviso.
"Llevamos muchos casos activos y estamos ganando casi todos porque no es normal lo que hacen con los ciudadanos", sentencia.
Eliminación de alquiler
Asimismo, Buqué asegura que ahora, el cometido de BCN Housing es dejar de alquilar las viviendas y, que estas, sean únicamente de compra.
Esto se relaciona de manera directa con que los arrendatarios son mayormente extranjeros, y consideran que "es muy fácil echarnos" porque, pese a tener todo en regla, "no queremos problemas legales de ningún tipo".
Sumado a esto, las condiciones --exponen los vecinos-- han ido empeorando "como si nos empujaran a irnos". "Como quieren vender el edificio nos hacen cada vez menos caso, las solicitudes no nos las contestan y todo está más deteriorado".
"Esto nos pasa a muchos que vivimos aquí, estamos sufriendo problemas sistemáticos y, en ningún caso, parecen ser excepcionales, no hay solución alguna", concluyen.