Calma tensa en la parte alta de la ciudad de Barcelona. El pasado 12 de enero varios colectivos políticos y vecinales anunciaron la creación de la plataforma Tanquem l’Empel (Cerramos el Empel), cuyo objetivo es conseguir que el Club Empel, abierto el año pasado en el número 17 de la calle del Camp, en el barrio de La Bonanova, acabe bajando la persiana y cierre sus puertas definitivamente.

Según denuncian estos activistas hay motivos de sobras para hacerlo porque en este club “se reúnen desde intelectuales ultraderechistas hasta miembros de grupos neonazis y simpatizantes fascistas”.

En esta plataforma se encentran representados colectivos como Arran, la CUP de Sarrià-Sant Gervasi, los Comités de la Defensa de la República (CDR) de la zona, espacios vecinales como la Casa Buenos Aires de Vallvidrera o entidades como Òmnium Cultural.

BARRAYCOA, EL IMPULSOR

Cabe que recordar que, como informó Crónica Global, el impulsor del club Empel es Javier Barraycoa, profesor de ciencias políticas de la Universidad Abat Oliva. Barraycoa es una de las personas que está detrás de Dolça Catalunya.

Por otra parte, Vox inauguró una nueva sede recientemente justo en el local situado delante del Club Empel, en el número 28 de la misma calle.

NUEVA SEDE DE VOX

El partido liderado por Santiago Abascal abrió su segunda sede en Cataluña (la primera fue en Tarragona) el pasado 1 de febrero, en una situación que creó más expectación entre los Mossos d’Esquadra y los medios de comunicación que cubrían la noticia ese sábado por la mañana que entre los partidarios o adversarios de la formación de extrema derecha.

En el acto estuvo presente Javier Ortega Smith. El abogado y Secretario General de Vox lanzó un duro mensaje en que avisó que, si es necesario, la Guardia Civil debería arrestar a Quim Torra, por no cumplir la inhabilitación impuesta por la Junta Electoral Central.

Javier Ortega Smith da un discurso en la inauguaración de la sede de Vox / TWITTER VOX



Según fuentes de VOX en Barcelona, con la apertura de esta nueva sede en la ciudad condal, el partido busca "crecer en las próximas elecciones autonómicas" y preparar con suficiente tiempo las siguientes municipales, en el año 2023. “La sede es imprescindible para hacer grande el proyecto de Vox en Barcelona y en Cataluña”, aseguran.

PREOCUPACIÓN EN LOS CDR

Por otro lado, entre los CDR de la parte alta de la capital catalana existe una especial preocupación en sus filas por “el auge de la ultraderecha en el distrito”, especialmente significativo, afirman, desde “la proclamación de la declaración unilateral de independencia (DUI) en el Parlamento de Cataluña a finales de octubre de 2017".

Fuentes de esta asociación independentista radical aseguran a Metrópoli Abierta que “lo peor de todo es la impunidad que tiene la ultraderecha en Barcelona y en toda Cataluña por parte de la policía, ya sea Mossos, Policía Nacional o Guardia Civil”.

ARRAN, EN ALERTA

En una columna de opinión publicada en el El Jardí a mediados de febrero, las juventudes de la CUP en la zona de La Bonanova y Sant Gervasi, Arran Cassoles, alertaba públicamente sobre “la amenaza del auge de la extrema derecha”. Además, también iban un paso más allá y añadían que “de aquí a no mucho, dejará de ser una amenaza por devenir una arremetida constante contra el vecindario”.

SER LA ALTERNATIVA A VOX  

El texto indica que "desde la izquierda combativa, hace tiempo que denunciamos la impunidad con la que actúa la ultraderecha en todas partes". De hecho, para Arran Cassoles, Vox pretende "satisfacer las ansias racistas, misóginas y retrógradas de aquellos quienes siembran el odio y la división entre la clase trabajadora".

Por todo esto, este grupo de barceloneses se ha organizado "para presionar al distrito e impedir que el odio y la violencia continúen teniendo un espacio desde el cual organizarse".

Arran, la organización juvenil de la CUP, reivindicando la okupación de un local en la calle Balmes / DF



Por todos estos motivos, esta sección de barrio de las juventudes de la izquierda independentista más radical defiende que "hacen falta alternativas que, ante el auge del fascismo como arma de reserva del capital en épocas de crisis, movilicen al vecindario, que lo hagan participar del barrio para vivificarlo y que construyan una red para responder conjuntamente contra todos los embates que la clase trabajadora sufre del sistema".

PRÓXIMO EMBATE, LAS ELECCIONES CATALANAS

No obstante, el combate real se cuantificará de forma numérica: a través de las urnas. La próxima batalla entre la extrema derecha españolista y la extrema izquierda independentista será las próximas elecciones catalanas, que muy posiblemente se harán en primavera o verano de este 2020.

Aun así, cabe destacar que, en lo que se refiere a Barcelona, ninguno de los dos extremos obtuvo representación en el Ayuntamiento. Tanto la CUP como Vox se quedaron fuera del consistorio, al obtener cero concejales ambas formaciones. 

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