El Parque de Cervantes
Ni la Ciutadella ni les Glòries: el parque de Barcelona con rosales y flores aromáticas perfecto para pasear y hacer un pícnic
La rosaleda del Parque de Cervantes alcanza su mejor momento con miles de flores abiertas y amplias zonas verdes para desconectar
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Cuando llega la recta final de mayo, Barcelona cambia de color.
La primavera alcanza uno de sus momentos más vistosos y hay un parque que, lejos de las rutas más masificadas de la ciudad, se convierte en uno de los lugares más especiales para pasear entre flores, tumbarse en el césped o improvisar un pícnic al aire libre.
Aunque la Ciutadella suele concentrar gran parte del protagonismo cuando suben las temperaturas, cada vez son más los barceloneses que ponen rumbo hacia la parte alta de la ciudad para descubrir uno de los espacios verdes más espectaculares de esta época del año: el Parque de Cervantes.
Más de 10.000 rosales
El gran reclamo del parque durante estas semanas es su famosa rosaleda.
Se trata de una de las colecciones de rosas más importantes de Europa, con cerca de 10.000 rosales y alrededor de 2.000 variedades distintas procedentes de diferentes partes del mundo.
Rosales en el Parque de Cervantes
La floración alcanza ahora su punto álgido. Entre mayo y julio, el recinto puede reunir hasta 150.000 rosas abiertas de forma simultánea, creando un paisaje repleto de colores y aromas que cambia continuamente a medida que avanzan las semanas.
El recorrido permite descubrir desde variedades silvestres hasta híbridos modernos, pasando por especies históricas cultivadas desde hace más de un siglo.
Todo ello repartido en una superficie de unas cuatro hectáreas diseñadas para recorrer sin prisas.
El Parque de Cervantes
Aromas, pérgolas y caminos amplios para desconectar
Uno de los espacios más llamativos es el conocido jardín de los perfumes, donde se concentran más de 200 variedades seleccionadas especialmente por la intensidad de su aroma.
A ello se suma la gran pérgola semicircular cubierta de rosales trepadores, uno de los rincones más fotografiados del recinto durante la primavera.
Más allá de las flores, el Parque de Cervantes destaca por ofrecer una experiencia muy diferente a otros jardines urbanos de Barcelona.
El Parque de Cervantes
Sus caminos anchos, las grandes explanadas de césped y la pendiente suave permiten recorrerlo cómodamente y encontrar zonas tranquilas incluso en fines de semana.
La combinación de áreas soleadas y rincones de sombra bajo los árboles convierte el parque en un lugar perfecto para pasar varias horas al aire libre.
Un lugar ideal para pasear o hacer un pícnic
El recinto cuenta también con espacios pensados para disfrutar del buen tiempo más allá de la rosaleda.
Hay una zona de pícnic bajo un pinar, parques infantiles, mesas de ping-pong y amplias áreas verdes donde muchas personas aprovechan para leer, descansar o simplemente desconectar del ritmo de la ciudad.
Además, el parque alberga hasta 27 especies arbóreas distintas, entre ellas cedros del Himalaya, tilos, olivos, cipreses o castaños de India, que aportan sombra y variedad paisajística al recorrido.
El Parque de Cervantes
Cómo llegar al Parque de Cervantes
El Parque de Cervantes está situado en la avenida Diagonal, 706, en el distrito de Les Corts, muy cerca de Pedralbes y de la entrada oeste de Barcelona.
La forma más cómoda de llegar en metro es bajarse en la parada de Palau Reial, de la línea 3.
También está bien conectado mediante varias líneas de autobús y tranvía desde Zona Universitaria.
El acceso es gratuito y el horario de verano se mantiene entre las 8:00 y las 21:00 horas, aunque el cierre puede variar ligeramente según la puesta de sol.