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La zona alta de Barcelona será escenario de una “guerra” entre macropanaderías.

En la calle Calvet, 8-10, en pleno distrito de Sant Gervasi, un Vivari relevará al Fornet, que abrió hace más de siete años. La marca china incorpora así a su cartera de activos un nuevo establecimiento de 140 metros cuadrados, ubicado en un eje que combina comercio de proximidad, restauración, oficinas y una intensa actividad diaria.

“Un paso más dentro de una estrategia de crecimiento que sigue apostando por ubicaciones con recorrido y una fuerte conexión con el entorno”, señalan fuentes de aRetail, la consultora inmobiliaria encargada de la operación.

El distrito ya concentra una decena de Vivaris –el más cercano está a 350 metros del local de Calvet–, aunque se mantiene como una de las zonas con menor presencia de este tipo de “falsas cafeterías”. Las áreas más tensionadas por las macropanaderías son el Eixample y Ciutat Vella, dos distritos que concentran casi la mitad de las licencias de hornos con degustación concedidas en los últimos años.

Denuncia del Gremi

Desde el Gremi de Restauració confirman a Metrópoli que el establecimiento dispone de licencia de panadería con degustación y apuntan a que podría tratarse de un traspaso.

“Lo que está claro es que la inspección no funciona y, como se sienten impunes, siguen incumpliendo”, lamentan fuentes internas del Gremi, que aseguran que no tenían constancia de la apertura de una macropanadería en el local. “Prepararemos una nueva denuncia para finales de año”, aseguran a este medio.

Vivari, junto con su gran rival, 365, es quien más establecimientos tiene desplegados en Barcelona. Entre ambas cadenas suman más de 200 panaderías distribuidas por la ciudad, tanto en propiedad como en régimen de franquicia.

Conglomerado chino

Detrás de Vivari está Yongmao Ji, el hombre sin rostro digital, quien, junto a Chenxiao Ji, dirige una red de unas 150 panaderías-cafeterías repartidas por toda Barcelona y operadas bajo un entramado de sociedades que apenas deja rastro fiscal. Según los registros mercantiles, ninguna de sus siete empresas ha presentado nunca cuentas, una opacidad que contrasta con la visible expansión de la marca, omnipresente en cada esquina.

Venta de la cadena

El Fornet no está atravesando su mejor momento. Hace menos de un año, pasó a manos de la firma estadounidense Muzinich. Según informaron en un comunicado, desde entonces la compañía centra su objetivo en el crecimiento de la marca en Madrid, donde, según la misma, “el modelo funciona y el resultado es excepcional”. Desde el estallido de la pandemia, la cadena, controlada hasta entonces por la familia Milá, no ha inaugurado ningún nuevo establecimiento.

La enseña barcelonesa cuenta con una red de 50 establecimientos, todos ellos propios. La gran mayoría se concentra en Barcelona, donde opera con 38 locales frente a los cuatro del Vallès. Es la cuarta cadena con más macropanaderías en la capital catalana, por detrás de 365, Vivari y Santagloria. En Madrid cuenta con nueve locales bajo el nombre de El Horno. La firma dispone además de dos obradores: uno en L’Hospitalet de Llobregat y otro en Fuencarral (Madrid).