Como ya señaló el Ministro de Interor, Grande Marlaska, el Conseller de Interior de la Generalitat de Catalunyha, Miquel Buch, ha descartado el móvil terrorista en la detención de un militar francés que quiso entrar en la Sagrada Familia llevando en una mochila cinco cargadores de munición.

El militar francés ha pasado a disposición judicial este martes por la mañana, acusado del presunto delito de tenencia ilícita de armas, pues no pudo aportar la documentación correspondiente como que contaba con los permisos en regla para llevar armas en España.

El magistrado del Juzgado de Instrucción 21 de Barcelona, en funciones de guardia, ha acordado este martes dejarlo en libertad, aunque le obliga a comparecer periódicamente en el juzgado en su lugar de residencia.

CABO DEL EJÉRCITO FRANCÉS

En una comparecencia para informar del balance de fin de año, Buch ha explicado este martes en declaraciones a los medios que se trata de un cabo del Ejército francés y que "no se da mucho fundamento a la posibilidad de que haya un peligro inminente con esta persona" con la información de la que disponen los investigadores, a la espera de la decisión del juez.

El detenido, que iba con su pareja cuando fue arrestado, había acudido a la basílica con una invitación para participar en una misa. La seguridad del centro fue quien paró al hombre y avisó posteriormente a los Mossos de la presencia del sospechoso. En el momento de la detención, el arrestado ya aseguró a los agentes policiales que era militar francés, una versión que posteriormente pudo ser confirmada por los investigadores.