La Sección 9 de la Audiencia de Barcelona ha suspendido este martes el juicio a un agente de la Guardia Urbana de Barcelona después de que el hombre que le denunció por presuntas lesiones que le hicieron perder un ojo haya afirmado que no quiso denunciarlo a él sino a su compañero de patrulla.

En la fase de cuestiones previas, el abogado de la acusación particular ha señalado que se trataba de un error al anotar el número profesional del agente. Asimismo, ha apuntado que el denunciante no se había percatado hasta este martes, cuando lo ha visto por primera vez desde la lesión, ya que en la fase de instrucción no se hizo ninguna rueda de reconocimiento.

LOS HECHOS

Los hechos ocurrieron en 2016, cuando una patrulla de la Guardia Urbana intervino de madrugada en La Rambla para devolver la cartera a un turista británico víctima de un hurto, cuyo responsable fue denunciado y condenado.

El ladrón denunció al policía por supuestamente golpearlo en un ojo durante la intervención: el hombre ya tenía una patología crónica y había pasado por un trasplante de córnea, y unos meses después del hurto perdió la visión en el ojo.

Ha reclamado al agente siete años de cárcel por presuntas lesiones graves que supuestamente le hicieron perder el ojo, mientras que la Fiscalía lo consideró un presunto delito de lesiones leves y pidió dos años de prisión.

Dos agentes de la Guardia Urbana en una imagen de archivo / GUARDIA URBANA BCN



SE VOLVERÁ A INVESTIGAR

Después de que este martes la acusación ha manifestado el error al tomar los datos del agente, los magistrados han descartado absolver al erróneamente acusado aludiendo a una cuestión procedimental.

Así, han rechazado la petición de la defensa para que fuera absuelto este mismo martes dado el error, que el magistrado ha calificado de "circunstancia sorprendente", y han decidido retornar la causa al juzgado de instrucción, que deberá valorar si mantener al agente como investigado.

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