Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada a la inmigración irregular mediante matrimonios de conveniencia, que operaba desde Barcelona, y ha detenido a sus dos integrantes.

Según ha informado la Policía Nacional, la banda ofrecía a los inmigrantes un empadronamiento de forma fraudulenta y facilitaba los trámites necesarios para poder constituirse en pareja de hecho y así obtener el permiso de residencia de familiar de ciudadano comunitario.

ARRESTADOS

Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Aragón, en colaboración con la Jefatura Superior de Cataluña, detuvieron el pasado mes de febrero en Barcelona, en el marco de la operación "CUPIDO" a N.C.C., de 52 años, y a C.C.F., de 39.

Ambos arrestados están acusados de dedicarse presuntamente a la regularización fraudulenta de extranjeros en situación irregular mediante la constitución de parejas de hecho ficticias a cambio de elevadas sumas de dinero.

La investigación se inició en noviembre del año pasado, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una red criminal que operaba en Cataluña y que obtenía importantes cantidades de dinero a cambio de regularizar a inmigrantes irregulares. La organización estaba afincada en Barcelona, y la dirigía una mujer que se encargaba de contactar con el extranjero irregular y de ofrecerle un "servicio" completo. Así, éste podía obtener desde la inscripción fraudulenta en el padrón hasta la búsqueda, a cambio de dinero, del contrayente de la Unión Europea.

SIMULAR UNA RELACIÓN

Durante la investigación, los agentes pudieron identificar y localizar a un varón de origen marroquí de 25 años, afincado en Zaragoza, que contactó con integrantes de esta organización criminal con el fin de regularizar su situación administrativa en España, para lo que le pidieron la cantidad de 11.000 euros.

Los presuntos autores llegaron a empadronar a este hombre en un piso de Barcelona en el que nunca llegó a vivir, y le concertaron varias citas con una mujer de nacionalidad española para que se conocieran, aprendiera el idioma y las costumbres españolas y se hicieran fotos para simular una relación de pareja. El ciudadano marroquí realizó, finalmente, dos pagos de 6.000 euros.

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