El Ejército de Tierra llevará a la Fiscalía del TSJC "de forma inmediata" la polémica del sorteo de una rifa que un grupo de militares llevó a cabo en el cuartel del Bruc de Barcelona y que trascendió el pasado miércoles. El origen de la polémica fue que uno de los premios sorteados en la rifa era pagar un rato con una prostituta.

Según fuentes militares, la institución colaborará con el órgano judicial después de que el diario Ara destapara un grupo de WhatsApp conformado por militares en el que se proponía y comentaba la contratación de los servicios de la prostituta. Algunos militares colgaron también un cartel en la cantina del cuartel en la que se anunciaba el sorteo de la "dama de compañía". El objetivo de la rifa era recaudar fondos para las fiestas de la Purísima, patrona del Ejército de Tierra.

CONTRARIO A LOS VALORES DE LA INSTITUCIÓN

La rama de las fuerzas armadas ha detallado que no tienen constancia formal de que se haya llevado a cabo el sorteo "ya que las conversaciones aludidas no han tenido lugar en ningún chat oficial de la unidad". No obstante, informarán ante la posibilidad de que se haya usado un grupo de WhatsApp particular en el que "supuestamente participan algunos militares de tropa de la unidad de forma presuntamente atentatoria contra los valores de la institución".

Menos elegantes fueron los comentarios en el chat interno en el que se planteó el sorteo. Se enviaron fotografías de la chica y de los servicios que ofrecía. "Yo quiero 30 participaciones", decía un militar. "Eso no vale 50 euros", respondía otro. "Yo quiero otros 50, ese día follo o follo", comentaba otro de los integrantes. Incluso uno de los organizadores llegó a puntualizar: "Para casos extraños que se dirijan a mí personalmente y se les ajusta precio por día y puta".

Una imagen del Cuartel del Bruc / EUROPA PRESS

Otros integrantes lamentaron la actitud de los compañeros y recriminaron: "estás promoviendo la prostitución en un cuartel militar". Critican que esos no son los valores del Ejército y los soldados que se han decidido a hablar -para tener la "conciencia tranquila"- consideran que una situación como ésta manifiesta que una parte del ejército es "una manada en potencia".

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