Agente de la Policía Nacional con un detenido
Dos detenidos en Barcelona en un macrooperativo contra una red que regularizó a 5.000 migrantes con papeles falsos
La Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera desarticulan una organización internacional que cobraba hasta 10.000 euros por contratos ficticios y utilizaba el método del parecido físico para burlar los controles de empadronamiento
Noticias relacionadas
La Policía Nacional, en una acción conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, ha logrado desmantelar una de las organizaciones criminales más activas en la falsificación de documentos para la regularización de extranjeros en España.
La operación, que ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, se ha saldado con un total de 61 personas detenidas, de las cuales dos han sido localizadas y arrestadas en Barcelona.
El grueso de la red operaba desde la provincia de Zaragoza, pero su capacidad logística le permitía dar servicio a miles de ciudadanos en situación irregular en diversos puntos del país, incluyendo Catalunya, Aragón y el Levante.
Un mercado negro de trámites administrativos
La investigación policial se desencadenó tras detectarse un flujo inusual y sospechoso de solicitudes de residencia temporal que compartían patrones documentales similares.
Al profundizar en el análisis, los agentes descubrieron una auténtica estructura de "gestoría criminal" que captaba a migrantes para ofrecerles la regularización a cambio de elevadas sumas de dinero.
Agentes de la Policía Nacional /EP
Según los informes policiales, el precio por un empadronamiento fraudulento oscilaba entre los 600 y los 900 euros, mientras que la obtención de un contrato de trabajo ficticio, la pieza más codiciada para obtener los papeles, podía costar a los interesados entre 3.000 y 10.000 euros.
En total, se calcula que la red pudo haber facilitado trámites ilícitos para más de 5.000 personas.
Suplantaciones de identidad y empresas pantalla
Para burlar la vigilancia de las oficinas públicas, la organización recurría a métodos sofisticados como el "look-alike", que consistía en enviar a realizar trámites presenciales a individuos con un gran parecido físico a los clientes reales, evitando así que los solicitantes en situación irregular tuvieran que exponerse.
De forma paralela, el entramado utilizaba una red de empresas pantalla cuya única función era dar de alta a los migrantes en la Seguridad Social.
Estas sociedades formalizaban contratos laborales inexistentes y, una vez obtenida la documentación necesaria para la solicitud de residencia, tramitaban la baja del trabajador a los pocos días para evitar el pago de cotizaciones y tributos.
Imagen de archivo de la Policía Nacional / POLICÍA NACIONAL
Registros y continuidad de la investigación
Durante la fase de explotación de la operación, los agentes realizaron cuatro registros domiciliarios en Zaragoza donde se incautaron importantes sumas de dinero en efectivo y abundante documentación falsificada que vincula directamente a la cúpula de la red con el fraude masivo.
De los 61 detenidos, 18 son considerados miembros directos de la organización criminal, mientras que el resto son clientes que habrían pagado por los servicios ilícitos.
Aunque el epicentro de los arrestos se ha situado en Aragón, la detención de los dos enlaces en Barcelona subraya que la capital catalana actuaba como uno de los nodos logísticos para la red. La operación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones mientras se analiza la ingente cantidad de dispositivos electrónicos y archivos intervenidos.