Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial / GUARDIA CIVIL

Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial / GUARDIA CIVIL

Sucesos

Desmantelada una banda que operaba en Barcelona tras estafar 267.000 euros con créditos bancarios falsos

La banda utilizaba identidades falsas y empresas fantasma para obtener tarjetas de crédito que vaciaba en salones de juego, realizando casi 500 operaciones fraudulentas antes de ser desarticulada por la Guardia Civil

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La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal acusada de defraudar 266.815 euros a entidades financieras.

La red, que basaba su actividad en una compleja estructura de falsedad documental, llevó a cabo sus estafas en diversos puntos de la geografía española, afectando a las provincias de Barcelona y Tarragona, además de Castellón, Valencia, Alicante y Albacete.

La investigación arrancó en marzo de 2025 a raíz de una denuncia por reiteradas irregularidades en una entidad bancaria. Las pesquisas han destapado el elaborado método del grupo organizado para engañar al sistema financiero.

La banda se dedicaba a captar a terceras personas a las que entregaban documentos de identidad extranjeros falsificados y nóminas manipuladas.

Coche de la Guardia Civil en una foto de archivo

Coche de la Guardia Civil en una foto de archivo Archivo

El nivel de sofisticación llegaba hasta el punto de constituir empresas totalmente ficticias para dotar de aparente legalidad a los contratos de trabajo que presentaban en las sucursales.

Con este falso respaldo documental, los colaboradores lograban abrir cuentas bancarias que llevaban asociadas tarjetas de crédito con un límite concedido de 3.000 euros. A cambio de prestarse a esta maniobra fraudulenta, los testaferros recibían una compensación económica directa que oscilaba entre los 100 y los 200 euros por cada cuenta abierta.

Extracciones masivas en salones de juego

Una vez que el banco emitía y entregaba la tarjeta de crédito, el presunto cabecilla de la organización tomaba el control físico de la misma y se encargaba de extraer todo el límite de crédito disponible en un periodo inferior a un mes.

Para esquivar los controles de seguridad bancarios y no levantar sospechas ante retiradas masivas, el dinero se sacaba en pequeñas disposiciones de efectivo de entre 100 y 500 euros.

Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, de pie junto a un vehículo oficial.

Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, de pie junto a un vehículo oficial. Archivo

Estas operaciones extractivas se realizaban de forma muy concentrada en salones recreativos y de juego ubicados en las localidades de Vinaròs y Benicarló.

Gracias a este minucioso sistema, los estafadores consiguieron abrir un total de 58 cuentas bancarias fraudulentas y ejecutar hasta 484 operaciones irregulares antes de ser detectados.

Un reto policial con conexiones internacionales

El Instituto Armado ha destacado en su comunicado que la identificación de los sospechosos supuso un verdadero "reto" policial, motivado por el constante uso de múltiples identidades procedentes de diferentes países para camuflar su rastro.

Tras meses de trabajo, los agentes lograron desentrañar la composición exacta del grupo, formado por nueve personas de entre 25 y 65 años, de los cuales siete son hombres y dos son mujeres.

El operativo final se ha saldado con la localización y detención de cuatro implicados y la identificación en calidad de investigados de otros cinco.

Una de estas personas investigadas se encuentra actualmente cumpliendo condena en una prisión de Rumanía. A todos los miembros de la red se les atribuyen los presuntos delitos de estafa, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.

Las diligencias del caso ya han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Vinaròs.