Dino Marcelo Miller, el peligroso delincuente que salió de la cárcel de Lleida el 16 de abril
Detienen al peligroso asesino Dino Marcelo Miller por otro atraco a un supermercado un mes después de salir de prisión
El exconvicto, considerado de "extrema peligrosidad" por la dirección de la cárcel de Ponent y los Mossos d'Esquadra, quedó en libertad el pasado 16 de abril en Lleida; se le acusa de atracar a punta de pistola un supermercado de Pardinyes este viernes
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La figura de Dino Marcelo Miller vuelve a los titulares de prensa tras su detención este viernes, 15 de mayo, por atracar --de nuevo-- un supermercado a punta de pistola.
El suceso tuvo lugar en la calle Baró de Maials del barrio de Pardinyes, en Lleida. Miller accedió al establecimiento armado con una pistola simulada, --su habitual modus operandi en anteriores atracos-- amenazó a una trabajadora y huyó sin llevarse nada.
El supermercado dio la alarma a los Mossos d’Esquadra, que visionaron las cámaras de seguridad y alertaron también a la policía local. Más tarde, agentes de la Guardia Urbana de Lleida detuvieron al delincuente en el barrio de Balafia.
Un preso "muy peligroso"
El exconvicto de 56 años, que fue puesto en libertad de la prisión de Ponent el pasado 16 de abril, está calificado como "muy peligroso" por la dirección de la cárcel de Lleida y también por los Mossos d'Esquadra, ya que no se rehabilitó durante su estancia entre rejas.
Dino Miller fue condenado a 64 años de prisión por tres asesinatos en Barcelona. Cumplió 22 años de condena efectiva, salió de la cárcel en diciembre de 2020 y en 2021 fue detenido por varios asaltos en supermercados de Lleida.
Diario 'La Mañana', 22 de mayo de 1998
Vigilancia en "zona cero"
Tras cumplir una condena de menos de cuatro años por esos últimos atracos, el sistema se vio legalmente obligado a liberarlo al haber extinguido su pena. Sin embargo, el riesgo era tan evidente que la Fiscalía activó un protocolo excepcional.
Los Mossos d'Esquadra tenían la orden de realizar un seguimiento exhaustivo durante las primeras semanas para monitorizar cada uno de los movimientos del asesino, que ha esperado la friolera de un mes para volver a delinquir de forma violenta.
Un historial regado de sangre y pólvora
La biografía delictiva de Marcello parece extraída de una novela negra de la Barcelona de los 80. Su primera gran condena sumaba 60 años de prisión por una retahíla de crímenes que definen su peligrosidad.
A finales de esa década, acabó con la vida de un joven en una discoteca de la zona alta de Barcelona tras asestarle varias puñaladas. No fue su única víctima mortal: también abatió a tiros a un agente de policía que intentó interceptarlo tras el atraco a una sucursal bancaria.
A estos asesinatos se sumó un intento de homicidio con tintes de sicariato. Marcello disparó contra un expolicía, José Gilart --quien fallecería meses después debido a las secuelas-- tras haber aceptado el "encargo" a cambio de una recompensa que mezclaba el lujo y la adicción: 18.000 euros y 100 gramos de cocaína.