Un lanzacohetes incautado durante uno de los registros
Golpe al tráfico de armas en Barcelona y su área metropolitana: desmantelada una red que vendía arsenales por encargo desde la cárcel
Mossos d’Esquadra y Policía Nacional han intervenido un lanzacohetes, 38 pistolas imitación Glock, escopetas, revólveres y más de 1.000 balas; el líder de la red dirigía el negocio ilegal desde un centro penitenciario
Los Mossos d’Esquadra de la División de Investigación Criminal (DIC) junto al Cuerpo Nacional de Policía (CNP) han desmantelado una organización criminal dedicada al tráfico de armas de fuego y munición en Catalunya.
La macrooperación policial, según ha explicado el cuerpo catalán en una rueda de prensa este miércoles, 22 de julio, se ha saldado con la detención de nueve personas (cinco hombres y cuatro mujeres de entre 20 y 48 años) y el hallazgo de dos depósitos de armas que albergaban más de 40 piezas de fuego, entre ellas un lanzacohetes, además de numerosa munición.
Un agente de Mossos d'Esquadra durante el macrooperativo
La investigación, que arrancó en enero de 2026 tras explotar una vía de información procedente de un caso anterior, culminó el pasado 7 de julio tras casi seis meses de pesquisas.
Un 'broker' que operaba desde prisión con ayuda familiar
El entramado estaba capitaneado por un preso que, desde su celda, dirigía las operaciones e instruía a su entorno familiar y a otros colaboradores para gestionar la compraventa de armamento bajo pedido.
Mientras el líder daba órdenes prácticamente en tiempo real, sus allegados se encargaban del contacto con los compradores, el transporte, la entrega del material y el cobro.
Munición y armas incautadas durante el macrooperativo policial del 9 de julio
La red funcionaba como auténticos brokers del mercado negro: localizaban los modelos a demanda a través de canales discretos de comunicación para evitar almacenar armas de forma continuada y minimizar riesgos.
Una vez recibido el material, enviaban vídeos e imágenes promocionales a clientes potenciales mostrando el funcionamiento de las armas para cerrar las ventas.
Confluencia con la Policía Nacional
En la fase final de las indagaciones, la DIC coincidió con una investigación paralela de la Brigada Provincial de Policía Judicial (BPPJ) de la Policía Nacional, que seguía la pista a un proveedor de armas y a otros grupos criminales fuera de Catalunya.
La coordinación a través de la Subcomisión de Policía Judicial de Catalunya (órgano paralelo al CITCO) permitió crear un Equipo Conjunto de Investigación para actuar sobre un objetivo común.
Registros
Así, el 7 de julio se ejecutó un dispositivo policial con 10 entradas y registros en nueve inmuebles de Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat, Montcada i Reixac, Canovelles, Badia del Vallès, Piera, Reus y El Pla del Penedès, y en una celda del centro penitenciario donde cumple condena el cabecilla.
Dinero incautado durante el macrooperativo policial del 9 de julio
Lanzacohetes, chalecos antibalas y 38 pistolas tipo Glock
Durante los registros, los agentes localizaron dos importantes depósitos de armas y diverso material balístico: en el registro conjunto, Mossos y Policía Nacional hallaron 38 pistolas de imitación a la marca Glock (cortas semiautomáticas), 140 proyectiles y dinero en efectivo.
En el segundo depósito la DIC localizó una arma de guerra tipo lanzacohetes, un revólver, cuatro escopetas, dos chalecos antibalas, un escudo balístico y abundante munición.
Por otra parte, la policía también encontró un segundo revólver, armas detonadoras, cargadores, un dispositivo Taser, una granada de mano inerte, 12.000 euros en efectivo y múltiples teléfonos móviles. En conjunto, se incautó un millar de balas de diversos calibres.
Munición y armas incautadas durante el macrooperativo policial del 9 de julio
Un despliegue de 130 efectivos
El operativo policial contó con un despliegue de unos 130 efectivos, incluyendo unidades de investigación, ARRO, BRIMO, GEI, TEDAX, Policía Científica, Canina, Drones y Seguridad Ciudadana de los Mossos, junto a personal de investigación de la BPPJ y los GOES de la Jefatura Superior de Policía de Catalunya, además de servicios sanitarios.
Seis de los nueve arrestados pasaron a disposición judicial el pasado 9 de julio imputados por delitos de pertenencia a organización criminal y tenencia, depósito y tráfico de armas de fuego. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.