La historia de Madrelievito nace con dos pizzaioli napolitanos, Maurizio y Luigi, que coinciden en otra pizzería de Barcelona. Allí conocen a Giorgio, un cliente también italiano, y deciden abrir su propio negocio. La filosofía de Madrelievito es crear un rincón de Nápoles en Barcelona, ofreciendo la verdadera pizza napolitana a precios asequibles, utilizando masa madre cocida en horno de leña según la larga tradición napolitana, por lo menos 24 h y con productos de calidad.

Por eso el nombre de Madrelievito, porque el secreto está en la masa. Maurizio Barbato, alma del proyecto, procede de una familia de pizzeros napolitanos y, después de haber aprendido el arte en Nápoles, trabajó en Atlanta y Londres montando la cadena de pizzerías Franco Manca antes de aterrizar en Barcelona.

Con cuatro años de actividad en la capital catalana, Madrelievito ya está asentado en el Poblenou, en un local pequeño y cuco donde se prepara todo lo que se sirve, del pan al postre. También las pizzas -entre las que destacan las más elaboradas en la ciudad del Vesubio: la margarita, la marinara y la napolitana- y la oferta complementaria, entre la que no está muy presente la pasta (ya hay decenas de restaurantes para eso, dicen). A cambio, ofrecen el llamado tris: tres cazuelitas de hierro (tipo cocotte) con platos típicos napolitanos, que pueden ser de pasta o no.

Madrelievito se encuentra ahora montando su segunda tienda, el "Laboratorio Madrelievito", y sigue muy activo en el sector del catering donde ha trabajado en eventos como Palo Alto Market, Festival Parmigiano Reggiano o Taste-it.

Llacuna, 1