El nuevo primer capitán del FC BarcelonaLionel Messi, no coincide con la gestión del presidente del club, Josep Maria Bartomeu. Según el argentino es una pena la fuga de talento de la Masía. "Se ha perdido un poco la apuesta por la cantera. Se han ido chicos importantes y es raro que pase en el mejor club del mundo".

Por otro lado, el también capitán de la selección argentina ha validado de nuevo el fichaje del francés Antoine Griezmann, si finalmente el Barça apuesta por él. En una entrevista que publica el diario Sport, ha confesado que está de acuerdo en que "para volver a ganar la Champions League tenemos que tener a los mejores jugadores. Y Griezmann es uno de ellos. Si el club lo puede traer, pues encantado”.

Sobre la temporada para los equipos ya concluida, se ha apenado de que el Barcelona no haya podido ganar la Champions (apeado en los cuartos de final contra el Roma). Sin embargo, ha resaltado que no cambiaría el doblete obtenido (Liga y Copa) por el trofeo continental.



"Hicimos un grandísimo año con el doblete. Es verdad es que la ilusión de todos es la Champions, por lo que significa conseguirla. No hay que quitar méritos a la temporada que hicimos. Ganar la Liga y la Champions son cosas diferentes. El año del Barça fue espectacular", ha subrayado.

MOMENTOS DE TENSIÓN

El argentino también ha atravesado momentos de tensión. Así recordaba su mal trago cuando se sentó en el banquillo acusado junto a su padre de defraudar a Hacienda, lo que le supuso un elevada multa, una condena y, sobre todo, un estado de ánimo que le llevó al límite.



"Tuve un año complicado en el momento en el que tuve todo el lío con Hacienda. Fue duro. No llegué a la depresión, pero sí que la manera en la que se me atacó, en la que se decían cosas de mí, de mi familia, de mi papá, de mi gente. Fue duro. Sobre todo (por lo que se decía) desde Madrid. Me sentí muy atacado", ha lamentado.