Las Vermudas ya tienen embajada en Gracia. Una delegación con escudo oficial, fotos reglamentarias y todo el saber hacer que emana del país (¿el paraíso?) madre. Sí, Las Vermudas con “v”, no con “b”, para aquellos que han dudado. Una embajada donde saciar tu sed (también intelectual) de vermut, una bebida muy “nostrada” pero que tiene sus orígenes en Alemania (qué cosas). Las Vermudas dispone de más 70 referencias de amaros (licor de hierbas italiano a modo de digestivo, su vermut) y un know how heredado de sus creadores, Andrea Senna y Filippo Andriola, ambos bartenders con experiencia en coctelerías tanto españolas como italianas. ¿Quieres más referencias para acercarte a uno de los bares más peculiares de la ciudad? Sigue leyendo.

¿Por qué conocemos cinco marcas de ginebra y no cinco de vermuts siendo una bebida más nuestra? Tela. Seguimos observando y claudicamos ante dos de los eslóganes del local: “¿Te vienes a relajar a las Vermudas?”, “El gintonic es la fiesta de las noches; el vermú, la fiesta del día”. Poco más se puede añadir. Conquistan. Y se superan cuando entras a ese córner detrás de la plaza de la Virreina, con terraza incluida. Acogen en horario de vermut catalán (mañanas) e italiano (tardes) con una larga barra y paredes ambientadas en un culto al vermut integral. No es una bodega auténtica de esas que ganan por calor, pero la veneración por el vermut es la misma; intensificada los fines de semana con música en directo.

Las Vermudas acaba de abrir y ya ha conquistado al barrio. Por conocimiento del producto (¿sabíais que el vermú -o vermut- viene del francés vermouth y éste, a su vez, del alemán wermut que significa ajenjo -artemisa, en latín-, la hierba que predomina entre las que se utilizan para hacer el licor que es el vermut?) y por propuesta complementaria y móvil. Cócteles eternos con el vermut como base, con mil y una combinaciones, tantas como licores y vermuts atesora el local. El cliente marca su camino, su cocktail. “Un Negroni puede cambiar dependiendo del Campari, de la ginebra y, evidentemente, del vermut. Aquí no sale un negroni igual. Con 70 referencias de vermut, las combinaciones son inagotables”. Senna al habla. Diversión y curiosidad sin límites. No en vano, estás en una isla/embajada. Las normas ordinarias de consumo, se quedan en el mar.

A la propuesta etílica, Las Vermudas suma una carta de picoteo pensada para maridar con vermut. Ensaladilla rusa, patatas bravas, cubos de salmón ahumado, boquerones con cítricos, alcachofas tiernas, tablas de quesos o embutidos y, evidentemente, latas, conservas y encurtidos; todos con curiosos nombres en la línea del local. Las Vermudas también cuenta con sus propias latas, de anchoas, filetes de atún y sardinas, así como dos referencias propias de vermut (“Cònsul”), uno más balsámico y otro más amargo.

APEROL SPRITZ Y EL 'TRIÁNGULO DE LAS VERMUDAS'

Las Vermudas es ocio, cultura y diversión. También originalidad y respeto al producto menos comercial. Por ello, y aunque su propietarios sean italianos, en Las Vermudas no se sirve Aperol Spritz, aunque sea éste el vermut italiano por excelencia, aunque sí recrean su propia versión. Manteniendo el cuarto de soda, se substituye el prosecco por cava (“estamos donde estamos y es buenísimo”) y el Aperol por vermut blanco italiano. Su Spritz reale.

Y, ojo, comenta Senna, se ha dado el caso que “algunos clientes han desaparecido tras la consumición”. Es lo que llaman el “Triángulo de las Vermudas” (9,90€), una degustación de tres vermuts “tras la que pasan cosas”. Y eso que el vermut no es de las bebidas de más graduación… Hablando de graduación, y para no dejar relegado a nadie, Las Vermudas cuenta también con bebidas aromatizadas sin alcohol, para no tener que pedir Coca-Cola ni Fanta. Aquí, por ejemplo, Tassoni o Chinotto.

CURIOSIDADES DEL VERMUT

Con el codo en la barra, ya sintiéndote ciudadano de Las Vermudas y con pasaporte sellado, llega el momento de maridar tu vaso de vermut con una charla informal de propietario. Quieres saber la Constitución del local. ¿Sifón con el vermut? “Depende del tipo de vermut, a algunos les va bien y a otros no. Por ejemplo, los vermuts catalanes están hechos para ser degustados sin hielo, ya que son muy aromáticos. Normalmente, nosotros no lo ponemos, aunque el cliente elige”. ¿Toppings? ¿Oliva, naranja…? “Ofrecemos pero siempre preguntamos antes. Somos partidarios de consumir el vermut solo, ya que los aromatizantes aromatizan, evidentemente, y pervierten el sabor del vermut, por lo que todos, si abusas de los toppings (manzana, pepino deshidratado, lima, limón…), pueden acabar sabiendo igual”. Cum laude. Bienvenido, nuevo ciudadano de Las Vermudas.

Robí, 32