La leyenda de Sant Jordi está llena de matices. ¿Estamos obligados a regalar una rosa o un libro? Ni de broma. Seamos más originales. En Metrópoli Abierta hemos querido ir más allá este 2019 y hemos rastreado las alternativas más llamativas para sorprender a cualquiera que tenga algo de sentido del humor. Desde una rosa de ganchillo (DIY, Do It Yourself) a un sabroso helado con pétalos refrescantes. ¿Te atreves?

LA ROSA DE 'LA BELLA Y LA BESTIA'

Si eres de los que se pone triste porque su rosa de Sant Jordi se marchita en pocos días, he aquí la solución. Una rosa “eterna” –entre comillas, porque tampoco dura para toda la vida– que te alegrará las mañanas. Cada vez más floristerías se están sumando a la fiebre de esta rosa que parece sacada de La Bella y la Bestia.

Rosas eternas en la floristería Pasanau de Hospital Clínic / P. B.



Una de las empresas que están detrás de este negocio se llama Bird-Rose y, aunque nació en Toulouse, las flores llegan desde Ecuador, donde los artesanos cuidan de esta preciosa planta biodegradable y libre de tóxicos. Según detallan los fundadores, “la rosa es de una especie robusta que con un proceso de preservación secreto, mantiene su frescura, olor y suavidad por meses, incluso años”.

Una rosa que dura... ¡un año!



ORIGAMI AL PODER

Sin tijeras ni pegamento. Para elaborar esta rosa tan especial de papiroflexia solo necesitas una cartulina y muchas ganas. El artista Jo Nakashima –cuyos vídeos acumulan millones de reproducciones– explica cómo conseguir hacerla con esos pliegues y toques geométricos que impresionan hasta al más manitas. ¿Te ves capaz?

UN HELADO DE ROSA

Un año más, la mítica heladería Gelarto Rosa, ubicada en Ciutat Vella, celebra Sant Jordi como se debe: haciendo honor a su nombre. Se trata de una buena opción para apaciguar el calor que provoca pasear entre la marabunta. Refrescante, auténtica y exquisita. Además cada rosa puede ser del sabor que elija el cliente, ¡incluso cada pétalo diferente!

UN PUNTO DE LIBRO DE GANCHILLO

El año pasado nos robó el corazón este genial punto de libro que nos mandó una lectora, y hemos querido recuperarlo. El ganchillo está en auge, así que puedes aprovechar los miles de tutoriales colgados en Youtube que detallan paso a paso cómo crear una rosa entrañable y llena de personalidad. Y si, además, le añades una goma, ya quedará de 10.

Un punto de libro artesanal / P. B.



PARA LOS AMANTES DE LA ASTRONOMÍA

Sin gastar un solo euro... y para dejar sin palabras a tu cita. Así es la Rosette Nebula, una rosa cósmica formada en gran parte por hidrógeno que justo el año pasado –por estas mismas fechas– descubrió el Observatorio Astronómico de Albanyà. Fascinante, ¿verdad? Se ubica en la constelación de Monoceros (Unicornio), a unos 5.200 años luz de la Tierra.

Rosette Nebula, la rosa cósmica



DE UNA ROSA... ¡BROTA UNA PLANTA!

Si estás en contra de que se corten las rosas solo para el “postureo” de Sant Jordi, esta propuesta te encantará. Se trata de una rosa especial hecha con papel plantable lleno de semillas que se puede enterrar en cualquier maceta. Según indican los creadores, una vez haya pasado Sant Jordi, podrás deshojar la rosa y plantar los pétalos de papel. De ahí saldrá una sorpresa: plantas aromáticas o tréboles. Entre otros sitios, la venden en Apunts, una tienda de regalos con valor social y papelería sostenible que trabaja con personas con el Certificado de Discapacidad por trastornos de salud mental.

Una rosa plantable para regalar en Sant Jordi



ROSAS DULCES

Una propuesta clásica, pero efectista. Fieles a la máxima de que “a nadie le amarga un dulce”, hemos incluido una rosa de gominola que atrapará a cualquiera. Una opción distinta a la par que barata. Y, si a esa persona no le gustan las chuches, puede utilizarla como decoración, que también da el pego.

Una rosa de gominola para Sant Jordi



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