La cooperativa de viviendas Llar Jove ha celebrado este domingo el acto simbólico de colocar la primera piedra del edificio de coviviendas que está construyendo en el barrio de la Marina del Prat Vermell, en el distrito barcelonés de Sants-Montjuïc, ha informado el Ayuntamiento de Barcelona este domingo en un comunicado.

El proyecto lo impulsó el consistorio durante el mandato anterior, cuando convocó la licitación de varios solares para cooperativas de vivienda que promueven esta fórmula. En el solar de la calle Ulldecona 26-28, Llar Jove levantará un edificio de 32 domicilios que contará con un local y espacios comunes en la planta baja, espacios verdes en la cubierta, y espacios colectivos que favorecen la sociabilidad como lavanderías, cocinas, comedores y huertos compartidos.

APUESTA PARA EVITAR LA GENTRIFICACIÓN

El Ayuntamiento ha considerado que este proyecto permite apostar por un territorio de la ciudad "que había quedado olvidado durante mucho tiempo", y además es una apuesta para que la gente siga viviendo en el barrio y evitar la gentrificación.

Los futuros residentes del edificio se están organizando y consolidando para compartir inquietudes, necesidades e ilusiones que den forma y fortaleza al grupo ante el reto de vivir siguiendo un modelo cooperativo. El grupo de vecinos y vecinas es heterogéneo en su procedencia, es intergeneracional, proviene de diferentes orígenes y culturas, y trabaja en varios ámbitos profesionales.

TRAS LOS DUROS PRONÓSTICOS DE LA ONU

Este acto simbólico llega tras las duras predicciones de Philip Alston, relator especial de Naciones Unidas (ONU), que ha asegurado que llegará una grave crisis de la vivienda en Barcelona si no se toman "medidas drásticas". El experto en derecho internacional y profesional comprometido con los derechos humanos también ha sido crítico con las instituciones, a las que ha acusado de "aceptar la perspectiva de la industria inmobiliaria". También les ha reprochado que no hayan probado nuevos modelos de estabilización de alquileres como los de París o Berlín y de haber descuidado la vivienda social durante muchos años.